EL FISCAL DE RECONQUISTA ES SOCIO DE UN CONJUEZ AMIGO DEL DESTITUÍDO EDUARDO LUIS MARÍA FARIZ
Las desprolijidades en el Juzgado Federal de Reconquista no alcanzan solamente al suspendido juez Eduardo Fariz, según lo resolviera el Consejo de la Magistratura de la Nación la semana pasada. Rosario/12 pudo acceder a la documentación que acredita la sociedad que tiene actualmente el fiscal federal de dicha ciudad, Cristóbal Ricardo Cavanagh y, entre otros, el abogado reconquistense Francisco Angel Peralta ‑quien varias veces hizo de conjuez y siempre perteneció al círculo íntimo de Fariz‑, a través de un Fideicomiso, donde, entre los dos, aportaron 100 mil pesos, de los 170.000 con que se conformó. La sociedad, formada ante la escribana Tania Stucke -con domicilio en San Lorenzo 557 de la capital correntina‑ quedó registrada en la actuación notarial número 00087099, Acta I del Libro II, del 3 de septiembre del año pasado.
Además del fiscal y el abogado, en la transacción se encuentra el Centro Ganadero SRL, con domicilio en Salta, representado por el productor Ignacio Lupión, al que se sumó un señor Roberto Moreira, también domiciliado en Reconquista. Entre todos, aportaron 170 mil pesos al Fiduciario Esteban Ignacio Abelenda, un consignatario de hacienda oriundo de Santa Fe, quien ahora reside en Reconquista, para que “los destine a la actividad ganadera en todas sus formas, en especial para la compra de hacienda vacuna de cualquier tipo para su engorde” y “posterior comercialización”. De esta manera, la participación accionaria quedó liderada por Peralta (35,30%); Moreira y Cavanagh (23,62% cada uno) y el Centro Ganadero (17,65%) y cada uno acordaron “efectuar nuevos aportes” al Fideicomiso y “mantener las participaciones mencionadas”.
Los aportes tuvieron que hacerlo en un plazo no mayor a los 20 días, en una cuenta bancaria determinada, aunque en el contrato no figura a nombre de quién se hizo. Lo que sí se consigna en el escrito es la lista de beneficiarios: Peralta, nombró a su hijo Marcos Gabriel, mientras que Cavanagh propuso a su esposa María Elena Elizaga (también oriunda de Santa Fe, al igual que su marido), quien es actual empleada del Registro Civil de Reconquista.
En el punto 14 del contrato se dejó establecido “la competencia de los Tribunales Ordinarios de la ciudad de Reconquista, con renuncia a cualquier otro fuero que pudiera corresponderles, inclusive el Federal”; o sea, donde Cavanagh es fiscal.
Cavanagh empezó a desempeñarse junto a Eduardo Fariz, a poco de instalarse el Juzgado Federal de Reconquista, bendecido por el ex senador nacional Jorge Massat (PJ‑Santa Fe). Antes de ser fiscal federal, era relator del Tribunal Oral de Santa Fe, donde se desempeña un allegado familiar directo de su esposa. El abogado Peralta siempre fue uno de los más cercanos a Fariz. Es tal el grado de relación tienen entre ambos, que hasta los fondos de los patios de sus viviendas particulares se unen en una misma manzana. Peralta saltó a la opinión pública precisamente cuando llegó a Reconquista la causa por enriquecimiento ilícito contra Massat, luego de conocerse los millones de dólares lavados a través de la empresa fantasma Comercial Euroamericana, con sede en Corrientes, según lo denunciara en el año 2000 su propia sobrina Silvina Fantín, quien no estaría viviendo en el país actualmente, sino en Brasil. Fariz, por su estrecha amistad con Massat, se apartó de la causa, pero hizo nombrarlo a Peralta para tener el control del expediente, que finalmente terminó en manos del fiscal Paul Starc de Capital Federal.
Peralta fue quien más veces se desempeñó como fiscal ad‑hoc, reemplazando a Cavanagh y subrogante de Fariz en varias instancias. Además, está denunciado ante el Consejo de la Magistratura de la Nación -por el gremio de empleadas judiciales‑, por el hecho de que, pese a no ser abogado penalista, fue el letrado que más sobreseimientos en causas penales logró en su accionar. También fue denunciado por irregularidades cometidas en el trámite de una serie de allanamientos que se ordenara, en contra de emisoras de Villa Ocampo, donde se cuestionaba a Massat.
La estrecha relación de Fariz y Peralta siempre quedó clara para los empleados de la justicia federal de Reconquista. Los dos, junto a Cavanagh, eran asiduos concurrentes a encuentros reservados en el despacho del suspendido Fariz. Pero, además, hay otros datos sugestivos: Cavanagh nunca se apartó de causa alguna tramitada por Peralta ante el fuero federal. Pero además, Cavanagh siempre se ufanó de remarcar, cada vez que se iba de vacaciones: “Me voy tranquilo; siempre lo tengo al doctor Peralta para reemplazarme”. Un código de buenos socios.
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