El fiscal Narvaja celebró la clausura definitiva de los desarmaderos allanados por las fuerzas federales
La Cámara de Apelaciones confirmó hoy el cierre de los 23 establecimientos en los que se vendían autopartes de dudoso origen en Rosario.
El fiscal Sebastián Narvaja se manifestó “muy conforme” con la decisión que tomó hoy la Cámara de Apelaciones de revocar la medida cautelar impuesta por el juez José Luis Suárez que ordenaba levantar la clausura de los 23 desarmaderos ilegales que fueron allanados el pasado agosto en un operativo de las fuerzas federales.
“El juez de primera instancia ordenó el levantamiento de la clausura, pero nosotros presentamos la apelación y fue concedida con efectos suspensivos, lo que a los efectos prácticos significa que hasta que resolvía el tribunal superior se mantenía la clausura que se había dispuesto originariamente”, comentó Narvaja a poco de conocerse el fallo.
“La decisión de hoy del tribunal superior es muy importante, en primer lugar porque confirmó las clausuras, y en segundo lugar, se confirmó el secuestro de las autopartes encontradas fuera de regla, más de 20 mil autopartes que estaban en condiciones irregulares”, destacó el funcionario judicial en declaraciones a LT3.
Asimismo, destacó que con la determinación de la Cámara “se confirma el secuestro de las autopartes cuyo origen no se conoce y además ordena su destrucción, porque como no hay manera de saber si tienen origen lícito o ilícito lo que se hace es destruirlas para evitar que se esté alimentando un posible mercado negro”.
El fiscal subrayó que los establecimientos allanados fueron 23 y las autopartes secuestradas, más de 20 mil. “Los propietarios de los desarmaderos han sido imputados y a partir de esta resolución de la Cámara su situación va a ser determinada caso a caso, el delito que prevé la ley es “comercializar autopartes en condiciones irregulares” y no tiene una pena grave, prevé una pena de prisión de entre 15 días y tres meses y de inhabilitación de tres años”.
“Nosotros estamos acostumbrados a pensar que las cosas se resuelven metiendo la gente presa y la verdad es que detrás de este tipo de delitos hay economías de mercado muy importantes y la única forma de combatir este tipo de práctica es combatir los mercados y no a las personas”, explicó Narvaja.
“En la medida que siga habiendo ganancias en este tipo de actividades las personas son fusiles, sale una y entra otra, así que no hay que atacar a las personas sino a las economías delictivas, es decir, provocar que la ganancia no sea ganancia o que sea pérdida vamos a poder cambiar los comportamientos”, concluyó.
Fuente:La Capital
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