EL FISCAL PIDIÓ QUE SE LE TOME DECLARACIÓN A UNA MERETRIZ QUE RECONOCIÓ AL ACUSADO POR TV
Mientras la Cámara Penal tramita la apelación del procesamiento de Diego Parvluczyk por el homicidio de la dirigente meretriz Sandra Cabrera, el fiscal Ismael Manfrín le pidió al juez de instrucción Carlos Carbone que realice nuevas medidas, entre ellas la testimonial de una trabajadora sexual a la que el ex agente federal contactó tras el crimen, en busca de datos sobre la muerte y sus repercusiones. Esta joven lo reconoció como el policía acusado recién cuando los medios difundieron su imagen y ya declaró ante la comisión de derechos y garantías de la Cámara de Diputados. Sin embargo, la versión que dio a los legisladores provinciales a mediados de junio no tiene validez judicial. Por eso la citaron para que compareciera en Tribunales, pero no se presentó. Ahora el fiscal pidió que la convoquen nuevamente y que si es necesario sea trasladada por la fuerza pública. Según fuentes de la investigación, los dichos de la mujer tienen gran importancia porque incriminan al sospechoso, aún detenido, al desbaratar algunos detalles de su extensa indagatoria.
El 9 de junio pasado, el juez Carbone procesó a Parvluczyk por el delito de homicidio calificado, con pena de prisión perpetua, pero la resolución no se encuentra firme tras ser apelada por la defensa. Poco después del pronunciamiento, dos trabajadoras sexuales fueron llamadas por el tribunal pero una de ellas faltó: precisamente, la que los investigadores tenían especial interés en escuchar.
La testigo había relatado frente a la comisión de la Legislatura que un hombre la había visitado poco después del crimen, el 27 de enero pasado. Al parecer, pretendió averiguar detalles sobre el asesinato y sus repercusiones. Con el tiempo, Parvluczyk fue indagado y quedó detenido. Antes de entrar al juzgado algunas cámaras de medios locales tomaron su imagen. Al reconocerlo, la meretriz cayó en la cuenta de que la persona que la había contactado era el único sospechoso del homicidio, según reveló una fuente de la pesquisa.
Los comentarios que hizo ante los diputados tienen valor para la causa aunque todavía “no existen”, ya que no fueron incorporados al expediente.
También el fiscal Manfrín pidió que se celebren careos entre algunas compañeras de Cabrera y una quiosquera de la zona de la terminal, la única que vio a Parvluczyk cerca del lugar donde apareció el cadáver, en Iriondo al 600. Esta mujer, que conocía a Cabrera y sabía de su relación con el policía, compareció varias veces. La primera, no mencionó la presencia del agente, aunque al día siguiente del crimen reveló a una compañera de la víctima que Sandra se había retirado a las cinco de la mañana con “el Federal”.
Además, admitió que no le había suministrado el dato a la Policía. Entonces la amiga de Cabrera llamó a la Brigada de Homicidios y alertó en forma anónima sobre la especie.
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