EL FMI EXIGE PONER MÁS ATENCIÓN A LA SUBA DE PRECIOS QUE AL DÓLAR
El Fondo Monetario exige que el Gobierno deje de sostener el precio del dólar y advierte que la actual política de compra de divisas puede consolidar “niveles de inflación de dos dígitos”. A la vez que insiste con las tarifas, también reclama que el superávit sea superior al 4,5 por ciento del PBI, para que el país pague más deuda sin tomar nuevos créditos.
Lo hizo en un documento secreto —al que tuvo acceso exclusivo Clarín— en el que reclama una rebaja en el valor del billete que el Gobierno quiere mantener cerca de los 3 pesos.
Así lo afirma la Conclusión de la Revisión del Artículo IV firmada el lunes último por el directorio de la entidad: “Las autoridades deben aceptar un mayor grado de flexibilidad en la tasa de cambio nominal, ya que la intervención no debiera realizarse con el objetivo de mantener una tasa de cambio nominal especial”.
El FMI critica las compras de dólares que hace el Gobierno para mantener el dólar porque “una política de este tipo no permitirá, en opinión del staff, que se alcance la meta fijada por las autoridades de mantener una moneda competitiva. Conducirá, en cambio, a presiones para que la apreciación se concrete a través de una mayor inflación”.
Al Fondo le preocupa que la emisión de pesos para comprar esos dólares genere mayor presión sobre los precios. “De no haber ningún cambio en las actuales políticas macroeconómicas, la inflación podría alcanzar niveles de dos dígitos este año, con lo que se necesitarían medidas más duras para evitar una escalada de precios y salarios”, dicen.
Pero pese a su preocupación por el alza de precios, el FMI igual le pide al Gobierno que lleve adelante un aumento general en las tarifas de los servicios públicos de los consumidores. El documento señala: “La situación de las empresas públicas reguladas no es sostenible y el hecho de no resolver temas señeros tendrá dañinas consecuencias para la estabilidad macroeconómica y el crecimiento futuro”.
Y agrega luego: “La renuencia de las autoridades a aumentarlas (las tarifas) a los consumidores o a aceptar aumentos graduales a largo plazo en los precios, es algo que representa el eje de las diferencias con los propietarios de muchas concesiones”.
También el FMI reclamó al Gobierno por las reformas estructurales previstas en el anterior acuerdo firmado por la Argentina y el organismo, como la reforma financiera y la eliminación de impuestos distorsivos. “Si bien para el caso de algunas reformas estructurales sería difícil lograr el consenso político en un año eleccionario y para otras se necesitaría una implementación en etapas, el personal exhortará a las autoridades a utilizar la actual situación favorable como plataforma para anunciar un plan de acción coherente que aborde estos temas”.
Los duros reclamos y fuertes críticas están expuestos en un documento secreto que aprobó el lunes pasado el directorio del FMI, luego de analizar la situación argentina. Tiene 8 carillas, y se titula: “Argentina: 2005 Artículo IV. Consulta y Conclusiones”. El “paper” está subdividido en 15 puntos y tiene otra particularidad: es muy crítico sobre la marcha de la economía en el 2005.
El documento señala que para el Fondo Monetario “en el 2005, la política macroeconómica se debilitó”. Para corregir los desvíos pide un “ajuste adicional en la política monetaria”.
En el centro de las preocupaciones del Fondo está el pago de la deuda. Dicen que el programa de pago diseñado por el Gobierno “contiene brechas financieras importantes, en especial hasta 2012, que se financian con préstamos de mercado”. En lugar de tomar nuevos créditos, continúa el FMI, la Argentina debería incrementar el superávit para pagar con recursos propios. “Para reducir estas exigencias de financiamiento —dice el documento— y bajar la dependencia implícita de la financiación del Fondo, se necesitará un nivel significativamente más elevado de superávit primario que aquel que suponen actualmente las autoridades y que estará en los próximos años en el radio de un 4 a un 4,5% del PBI”.
El tono crítico sobre la actualidad y sus consecuencias futuras incluso se percibe cuando pondera los logros de la economía en los últimos dos años. En ese punto el Fondo Monetario dice que hasta ahora sólo hubo “una recuperación” y no crecimiento económico. Así lo dice: “son muchos los desafíos que quedan por delante si la actual recuperación debe convertirse en un crecimiento equitativo y duradero”.
Este contenido no está abierto a comentarios

