EL FMI PREVÉ UN AUMENTO DE LA INVERSIÓN EN EL MUNDO
El Fondo Monetario Internacional (FMI) instó a los mercados emergentes a mejorar el clima de negocios para atraer capitales.
El organismo pronosticó que “la inversión privada aumentará en todo el mundo dada la escasa capacidad ociosa de producción”, por lo que le aconsejó a los países en desarrollo a generar las condiciones para su radicación.
Estas consideraciones fueron incluidas dentro del informe “Perspectivas económicas mundiales” publicado ayer por el organismo, a una semana de la apertura de la asamblea anual que se desarrollará en Washington.
“Las oportunidades de inversión parecen mejores ahora que antes, no sólo en los mercados industrializados, sino también en los mercados emergentes”, dijo David Robinson, subdirector del departamento de análisis del FMI.
Por su parte, el economista jefe del Fondo, Raghuram Rajan, comentó que “para aprovecharse plenamente de la disposición prevista a gastar más por parte de las compañías, los gobiernos de los países en desarrollo deben mejorar el clima de negocios”.
En pos de ese objetivo, el Banco Mundial solicitó la reducción de los trámites burocráticos y facilitar el funcionamiento de los tribunales, como medidas para atraer capital extranjero.
En otro orden, el organismo consideró que el moderado ritmo inflacionario que se impuso en el mundo se debe en parte a los profundos efectos de la globalización.
“El FMI estima que, a través de los precios internacionales de los productos no petroleros, la globalización ha reducido la inflación en un cuarto de punto porcentual en promedio en las economías desarrolladas, con un efecto de hasta medio punto en Estados Unidos”, según el reporte.
A su vez, advirtió que el alza del petróleo podría ejercer un efecto desestabilizador sobre la economía mundial debido, principalmente, a la reinserción en Estados Unidos de los ingresos de los países productores, que contribuye a alimentar el déficit de la balanza de pagos de Estados Unidos.
A continuación evaluó que si ese déficit aumenta, crece con él el riesgo de una baja del dólar “lo que impulsaría las tasas de interés estadounidenses significativamente al alza y podría llevar a una recesión”.
A su vez señaló que “las empresas de los países del G-7 (EEUU, Alemania, Reino Unido, Canadá, Italia, Francia y Japón) ahorraron la cantidad extraordinaria de 1,3 billones de dólares entre 2003 y 2004, una cifra que dobla los superávit por cuenta corriente de los mercados emergentes en ese período”.
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