“El funcionario público, si la ley está vigente, no puede exonerarse”
Tras la sanción por parte del Parlamento nacional de la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, José Manuel Benvenutti, quien es decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNL, sostuvo que “la ley, como norma, consagra la igualdad que establece la Constitución histórica y los tratados internacionales”.
En ese sentido, al ser consultado sobre si los jueces que estén en contra de la medida puedan aducir objeción de conciencia, el especialista explicó que en nuestro país el tema surgió a fines de la década del ’70, con un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que trataba de dos menores cuyos padres prohibían que se pusieran de pie al izar la bandera.
Según recordó Benvenutti, los padres eran Testigos de Jehová y el Gobierno de Misiones expulsó a los dos chicos del sistema de educación pública. Los papás apelaron y el tema llegó a la Corte que, por vía indirecta, se pronuncia y dice que la finalidad del Estado en ecuación pública, es dar garantía constitucional. Revocó la resolución y obligó al Estado a dar educación a los chicos.
Otro caso recordado es el del soldado que se negaba a hacer el Servicio Militar armado y también la Corte admitió como Objeción de Conciencia, al planteo del soldado, revocó la decisión y admitió que el Servicio Militar común pueda ser suplido por otro de trabajo social.
“Esos fallos, como precedente, son importantes. El Estado, como norma, debe posibilitar el cumplimiento de los fines de la ley”, remarcó y agregó que “el funcionario público, salvo que tuviera una razón entendible, si la ley está vigente no puede exonerarse”.
Por último, señaló que aducir objeción de consciencia en este tema “está más vinculado con el activismo en contra de esta norma, que consagra la igualdad, que respecto de la objeción de conciencia propiamente dicha”.
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