EL FUTBOLISTA BALEADO POR UN POLICÍA RECIBE MUESTRAS DE SOLIDARIDAD
Carlos Azcurra —el futbolista de San Martín de Mendoza baleado a quemarropa por el cabo primero Marcial Maldonado, el domingo, en el estadio Malvinas Argentinas— nunca estuvo más acompañado que en estos días. Su familia y la otra, la futbolística de todo el país, permanecen en guardia permanente reforzando el alto espíritu que derrocha el jugador desde su cama en terapia intensiva.
Lo de ayer fue muy bueno en materia de noticias. Ese corto parte médico firmado por el doctor José Luis Marengo, director del hospital Lagomaggiore, reflejó que sigue habiendo mejoría. “El paciente está lúcido y afebril, sin el respirador artificial desde el lunes. Comenzó a ingerir líquidos por vía oral y se lo somete a ejercicios respiratorios. Sigue con pronóstico reservado”.
“Hoy estamos mucho más relajados y distendidos. Carlos está estable, hemodinamicamente compensado, su pulmón derecho —tiene un 70 por ciento— comenzó a funcionar normalmente y gracias a Dios vamos por buen camino. Por ahora, no hay complicaciones, pero pueden aparecer hematomas, infecciones o dificultades respiratorias. Todavía está en peligro. Fueron 17 perdigones disparados a menos de 20 centímetros. Estamos abocados a salvarle la vida, después veremos el tema fútbol. El futuro es incierto y queda un largo camino por recorrer. Este chico tendrá secuelas, quizás de por vida”, resumió Carlos Bertona, médico del plantel de San Martín.
Por la tarde, Azcurra dejó cuidados intensivos por un corto lapso para que le hicieran una tomografía computada. Este estudio, cuyo resultado se espera para hoy, evaluará el estado clínico que presenta en el postoperatorio. Antonio y Fanny, sus padres, junto a Cintya y Adrián, sus hermanos, son los que pasan con más frecuencia a verlo y al salir lo hacen con un gesto de alivio. “Mi hermano saldrá de todo esto. Lo conozco bien y pondrá lo mismo que en una cancha”, contó Adrián. “Es verdad: después de que le sacaron el respirador artificial, lo primero que se lamentó fue que su equipo perdió el clásico 3 a 0”, reveló.
Mientras, el abogado Eduardo Alberto Tapia, defensor de Maldonado (ayer fue trasladado a dependencias de la Policía Montada, en Caballería), declaró que “fue un accidente; por el forcejeo se disparó el arma” y pidió el cambio de carátula, que sigue siendo de homicidio agravado por la función policial en grado de tentativa. “La calificación es excesiva. Yo lo caratularía como lesiones culposas graves. Maldonado no tuvo intenciones de hacer lo que se le endilga y no tiene ningún antecedente penal en 20 años de servicio”, dijo Tapia, abogado de toda la policía de Mendoza. “Los efectivos tenían orden de reprimir por parte de sus superiores”, reveló también. “Hablé mucho con Maldonado y encontré sinceridad en sus palabras cuando dice que no tuvo ninguna intención de causarle la muerte a Azcurra. También me enteré que dos compañeros suyos le acercaron a Adrián Azcurra, el hermano de Carlos, una nota de Marcial Maldonado donde le pide disculpas a toda la familia por su accionar involuntario y que ruega por su rápida recuperación”.
El ambiente del fútbol evidenció rapidez de reflejos y se solidarizó con Azcurra. Todo el plantel de San Martín está conmovido con las pruebas que se reciben. Por ejemplo, el avión privado que puso el presidente de Belgrano de Córdoba a disposición de la familia Azcurra, para cualquier eventualidad. O una nota firmada por Lucas Pusineri, representando a todo el plantel de Independiente. Agregado al mensaje de Matías Manrique, el defensor mendocino que conoce mucho a Carlos. El correo electrónico enviado por autoridades y jugadores de Almagro. O el deseo de recuperación de los jugadores Mariano Sardi —ex compañero de Azcurra en San Martín— y Pablo Corti, de Aldosivi.
Por otra parte, por este hecho, el clima político en la provincia se convulsionó. El legislador justicialista Jorge Tannus, presentó un proyecto pidiendo la renuncia del ministro Osvaldo Tello. Pero fue votado en contra y ahora se solicitó que el ministro sea citado para una interpelación y que brinde un informe detallado de los hechos ocurridos el domingo. “Estamos tratando de cambiar la imagen de la policía mendocina, yo creo que ha mejorado pero esto tira para atrás todo el trabajo”, reconoció Tello.
Este contenido no está abierto a comentarios

