EL G-10 ASEGURÓ QUE LA ECONOMÍA GLOBAL ATRAVIESA UN PERÍODO “EXCEPCIONAL”
El grupo de bancos centrales del G-10, formado por las principales potencias mundiales, consideró hoy que la economía global atraviesa un periodo “excepcional” de crecimiento, aunque advirtió de los riesgos inflacionistas que se ciñen sobre él.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, dijo al término de la reunión bimestral del G-10 que la economía global “permanece fuerte y estable” desde hace años, aunque avisó de que “si queremos que el crecimiento global sea sostenible, hay que vigilar que no sea inflacionista”.
El portavoz de los bancos del G-10 dijo que los miembros del grupo consideraron que hay que observar los riesgos inflacionistas “con gran atención” y recomendó trabajar sobre ellos tanto a escala mundial como en cada economía.
Entre esos riesgos, Trichet citó los precios del petróleo y de la energía, los desequilibrios globales y el proteccionismo económico.
Trichet recordó que los precios del crudo y de la energía permanecen “muy altos” y requieren una “atención muy especial” por la presión que ejercen sobre la inflación, por lo que “sería apropiado” para la comunidad internacional que los mercados del petróleo tuviesen “el mejor funcionamiento posible”.
El precio del petróleo se disparó por encima de 75 dólares por barril el pasado mes, por el aumento de las tensiones geopolíticas derivadas del programa nuclear iraní, según los expertos.
Aunque los precios han cedido algo en las últimas dos semanas, tanto el barril de Brent, de referencia en Europa, como el petróleo ligero de Texas se pagaban hoy por encima de 70 dólares en los mercados de materias primas.
Pese a la presión que el encarecimiento del crudo ejerce sobre el nivel de los precios, el funcionario francés apuntó que las expectativas de inflación mundial “están ancladas”, aunque se observa una tendencia alcista en algunas economías, apuntó.
Agregó que aún no se han materializado los llamados “efectos de segunda ronda”, sobre todo los que repercuten sobre el nivel de los salarios y los costes laborales, si bien advirtió de la importancia de prevenir esos impactos indirectos antes de que se produzcan.
Con respecto al crecimiento económico, Trichet dijo que los bancos coinciden en que continúa la etapa de expansión económica global y destacó la aportación de las economías emergentes al desarrollo de la economía.
Además, el presidente del BCE subrayó que la recuperación de las economías de Europa, en especial de la eurozona, y de Japón contribuirá a que la evolución coyuntural mundial esté “mucho más equilibrada” en el futuro.
La Comisión Europea revisó hoy al alza sus perspectivas de crecimiento para Europa en 2006 y pronosticó que la zona euro crecerá un 2,1 por ciento, mientras que la Unión Europea avanzará un 2,3 por ciento, dos y una décimas más, respectivamente, que en sus anteriores proyecciones.
Por su parte, los indicadores más recientes de la economía japonesa, como los del mercado laboral, la producción industrial o la evolución de los precios, muestran un repunte de la zona que ha llevado al banco central japonés a plantearse el fin de la etapa de tipos de interés próximos a cero.
Trichet explicó que el G-10 debatió la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia por las repercusiones que pueda tener en los precios de la energía, aunque indicó que el grupo no llegó a alcanzar conclusiones definitivas respecto a esa medida.
El G-10, que está integrado por Alemania, Bélgica, Canadá, Estados Unidos, Francia, Holanda, Italia, Japón, el Reino Unido, Suecia y Suiza, se reúne cada dos meses en la sede del Banco de Pagos Internacionales en Basilea (Suiza) para debatir la situación de la economía mundial.
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