EL G8 CONTINUARÁ CON LA CUMBRE A PESAR DE LOS ATAQUES EN LONDRES
Los gobernantes del G8 reunidos en Gleneagles, Escocia, condenaron los atentados en Londres con un comunicado en el que subrayaron la decisión de impedir que prevalezcan “aquellos que quieren imponer la violencia y el extremismo sobre nuestra sociedad”.
“Los países aquí reunidos tienen experiencia en terrorismo. Los responsables de estos ataques no tienen respeto por la vida humana. Pero nosotros estamos decididos a derrotarlos. Este no es un ataque a una nación, sino a todas. No permitiremos que nos detengan”, declaró Blair a través de un breve comunicado, parado delante de los gobernantes del G8.
“Los autores quieren destruir la vida humana. Pero los terroristas no vencerán. Hoy no debilitarán nuestra decisión de proteger los principios de nuestra sociedad y de derrotar a quienes quieren imponer la violencia y el extremismo sobre nuestra sociedad”, agregó Blair.
Los dirigentes del G8 y de los cinco países emergentes invitados a Gleneagles -China, India, Brasil, México y Sudáfrica- comparecieron junto a Blair ante las cámaras de televisión para expresar su solidaridad con las víctimas de los atentados y con el pueblo británico.
UNA AGENDA VARIADA
Como había anunciado, el canciller alemán, Gerhard Schröder, abrió la discusión pidiendo que el G8 se ocupara de los desequilibrios económicos entre las diferentes áreas del planeta y en particular de los efectos de la preocupante subida de los precios del petróleo.
En opinión de Schröder, los Ocho deberían aprovechar esta cumbre para enviar una señal de calma al mercado del petróleo y dio datos sobre los efectos que tiene un precio del barril por encima de los 60 dólares para la competitividad de las empresas alemanas.
El presidente estadounidense, George W. Bush, advirtió de que la situación no va a cambiar por el lado de la demanda de crudo, ya que las compras en los países emergentes seguirán aumentando, por lo que es preciso actuar, dijo, por el lado de la oferta.
Llamó la atención asimismo sobre la sensibilidad de los mercados a la inestabilidad geopolítica que vive Oriente Medio e insistió en la importancia del factor seguridad.
Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, confirmó que Rusia pondrá en marcha varios proyectos energéticos, en el sector del gas, que le permitirán a medio plazo aumentar su producción así como sus exportaciones hacia la Unión Europea.
Fuentes comunitarias indicaron, por otro lado, que la cuestión de la supresión de los subsidios a la exportación de productos agrícolas volvió a surgir esta mañana durante la negociación del texto de conclusiones.
Blair reconoció a la prensa, tras desayunar esta mañana con Bush, que la presidencia británica buscaba un compromiso en torno a los subsidios agrícolas europeos y estadounidenses con el fin de fomentar el comercio justo con los países africanos.
Ayer, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, declaró en rueda de prensa que “la Unión Europea sigue dispuesta a suprimir todos los subsidios a la exportación de productos agrícolas, si nuestros socios hacen lo mismo”.
Bruselas ya propuso el año pasado en las negociaciones multilaterales de la Organización Mundial del Comercio (OMC), la supresión gradual de todos los subsidios a la exportación responsables de distorsiones en los intercambios entre los países ricos y pobres.
Se trató de “un cambio fundamental, pero no nos siguieron los demás”, a pesar de lo cual, “mantenemos la oferta”, dijo Barroso.
La UE exige a sus principales socios industrializados que hagan lo propio y supriman las subvenciones a la exportación de productos agrícolas, mientras que a los países en desarrollo les pide ciertas contrapartidas en la apertura del sector de servicios y el respeto de la propiedad intelectual, por ejemplo.
Se espera igualmente que los Ocho aborden la cuestión de la pérdida de competitividad de las economías occidentales derivada de los actuales tipos de cambio, en especial del yuan chino con el dólar estadounidense.
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