EL GOBERNADOR ARMA SU ESTRATEGIA FINAL CONTRA LOS LEMAS
El gobernador Jorge Obeid no recibirá a los senadores provinciales de su partido que se negaron a votar la derogación de la Ley de Lemas, comenzará a recorrer los departamentos y a entablar relación directa con los intendentes y presidentes comunales, y en el caso de que en las dos sesiones que quedan para finalizar el período ordinario no se derogue el sistema electoral, es muy probable que sea ese el único tema que mande el Poder Ejecutivo a extraordinarias. Si con esto no bastará -porque los senadores se negarán nuevamente a tratarlo- en el año 2005 comenzará con la convocatoria a la consulta una popular para el mes de marzo. La estrategia del gobernador es un “in-crescendo” que no admite la continuidad de la Ley de Lemas y que contempla a la par del despliegue territorial en la provincia, un acercamiento al gobierno nacional -puesto de manifiesto en la adhesión a la Ley de Responsabilidad Fiscal- para contrarrestar lo que en el entorno del gobernador se conoce como la operación de “Luis XXXII” -porque Luis XVI era medio egoísta nomás (no es ese el calificativo exacto) que es la apadrinada por Carlos Reutemann (el Luis 32) que no termina de aceptar que el eventual rédito político que pudiera arrojar la derogación de la Ley de Lemas fuera capitalizado por otro y no por él.
“Luis XXXII”
En la negativa de los “incorregibles” comandados por el comisario Gramajo Benavídez, a los que se agregaron Juan Carlos Mercier y el guardaespaldas del Lole, Daniel Depetris; confluyen el instinto de supervivencia política y la reverencia al jefe. La mayoría de los senadores lo son desde hace varios períodos y muchos de ellos viven desde hace años en la ciudad de Santa Fe -que en la práctica tiene más de un senador departametal- y conservan el domicilio de la casa materna para poder seguir siendo candidatos en sus departamentos. La Ley de Lemas para ellos es indispensable a la hora del armado político. Esa es una parte de la explicación, pero no la única ni la más importante.
La otra parte de la historia se resume en los deseos de “Luis XXXII” -así le dicen a Reutemann- que imagina para sí el rédito de la derogación después del fracaso del gobernador que en el primer año de su gestión no pudo sacarse de encima el baldón de un sistema electoral repudiado por la ciudadanía, incumpliendo -además- su principal promesa electoral.
Reutemann nunca se destacó por haber sido una persona generosa, eso lo dicen inclusive sus amigos a la hora de hablar del caracter del ex-piloto de Fórmula Uno. Menos lo ha sido en política, en donde sus permanentes cálculos -generalmente acertados- lo acercan más a un especulador que a un desprendido. En esa línea se inscriben sus ululancias sobre la derogación de la Ley de Lemas; cabe recordar sus limitaciones para eliminarla (“yo soy un producto de ella”, decía) hasta el anuncio de campaña “la Ley de lemas está agotada”. Una y otra declaración respondieron a los cálculos de costo-beneficio con los que el Lole se ha manejado desde que ingresó a la política.
Ahora, con la opinión pública decididamente en contra de la continuidad de la Ley de Lemas sus cálculos se orientan a obtener el mayor beneficio de esa circunstancia: Reutemann es probablemente el único dirigente del PJ que ganaría una elección para gobernador en el 2007 sin Ley de Lemas, y por eso ya no la necesitaría. Precisamente, y a partir de esto, es que su imaginación lo lleva a construir un escenario de campaña en el que sea él quien propicie -y logre- lo que propició y no logró Jorge Obeid; la derogación del sistema electoral.
Obeid a todo o nada
Ni siquiera el Congreso de la Lengua -que comienza el miércoles- va a distraer al gobierno de su objetivo de conseguir la derogación de la Ley de Lemas en el Senado provincial. Para ello, el propio gobernador va redoblar su actividad y va a recorrer cientos de kilómetros para asistir a diferentes actos en departamentos en las antípodas del territorio provincial con el propósito de apoyar sus senadores y marcar diferencia con los 9 que le dieron la espalda. Así se lo podrá ver salir desde Helvecia con rumbo a Puerto San Martín para compartir una inauguración con el senador por San Lorenzo, Armando Traferri. El martes se entregarán viviendas en Villa Constitución, junto al senador Jorge Malugani, y de acuerdo a los compromisos generados por el Congreso de la Lengua, se organizarán actividades en otros departamentos, incluidos los de los 9 que no votaron a derogación, a los que Obeid comenzará a visitar sin la compañía de los senadores -cosa que no hacía hasta ahora- para reunirse directamente con los intendentes y jefes comunales para la concreción de obras en aquellos municipios y comunas.
La operación del gobierno no se restringe únicamente al despliegue territorial, en la semana que pasó Obeid tuvo dos gestos hacia el gobierno nacional que lo acercan al presidente Néstor Kirchner, y que esperan redunde en gestos de reciprocidad -hasta ahora ausentes-, teniendo en cuenta que Reutemann no es precisamente un incondicional del gobierno nacional.
Uno de esos gestos fueron sus declaraciones entorno a la unificación de las elecciones provinciales y nacionales y la clara prelación que le otorga a la de diputados nacionales. El otro gesto -más contundente- fue que Santa Fe se constituyó en la primera de las provincias grandes en adherir formalmente a la Ley de Responsabilidad Fiscal, que reclamaba el gobierno nacional y que si bien los mandatarios dijeron apoyar, hasta el momento unos pocos los efectivizaron.
Este contenido no está abierto a comentarios

