EL GOBIERNO ADMITE QUE HAY RECLAMOS DE LOS EE.UU. POR EL TRÁFICO DE DROGAS
El Gobierno admitió ayer que considera “comprensible” el reclamo de los Estados Unidos por el caso de narcotráfico a España, una preocupación que Washington ha hecho conocer en al menos dos oportunidades en la última semana a través de la embajada y el Departamento de Estado.
La respuesta del Gobierno se conoció a la misma hora que el embajador Lino Gutiérrez y un representante de la DEA, la agencia antidrogas norteamericana, visitaban ayer al ministro del Interior, Aníbal Fernández.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, en diálogo con radio América, dijo que el tráfico de droga “aqueja socialmente” a los EE.UU. “Desde ese lugar, es absolutamente comprensible” la preocupación norteamericana.
También el canciller Rafael Bielsa dijo compartir la inquietud de Washington por el caso que involucra a la empresa Southern Winds (SW). “No podía ser de otro modo”, dijo Bielsa, si bien consideró que “constituye un aliciente para mejor controles y disminuir la gravedad” del delito de narcotráfico.
El ministro del Interior recibió ayer a Gutiérrez y al responsable de la DEA en el país, Anthony Grecco, para un encuentro que, según se encargaron de decir en el Gobierno, estaba en agenda desde hacía tiempo. Los temas fueron narcotráfico, terrorismo y delitos transnacionales.
En diálogo con Clarín, Fernández negó que durante el encuentro se hubiera tratado específicamente el caso de tráfico de cocaína a España. El 14 septiembre pasado se detectaron en el aeropuerto de Barajas en Madrid cuatro valijas cargadas con 60 kilos de cocaína provenientes de Buenos Aires en un vuelo de SW.
“No corresponde que se hable de ese tema en una reunión de esta naturaleza”, dijo el ministro. “Pero ese tema específico, no se mencionó ni fue motivo de la reunión”, agregó.
La Embajada norteamericana no hizo comentarios.
Fernández interesó a sus visitantes en un programa sobre el combate contra los delitos transnacionales, sobre el que ya cuenta con la colaboración del procurador Esteban Righi, quien comprometió la creación de una fiscal de investigación preliminar de este tipo de delitos.
Gutiérrez y Grecco habían estado con Fernández ya en enero, cuando avanzaron sobre estas cuestiones.
En el diálogo no faltaron alusiones al interés de Washington para que el Gobierno apure la sanción en el Congreso de una ley contra el lavado de dinero proveniente del narcotráfico y otros dos proyectos vinculados a la lucha contra el terrorismo y la financiación de sus actividades.
Como anticipó Clarín el sábado, Washington ha renovado la presión sobre la aprobación de esos proyectos después del caso SW, según admitieron en el Gobierno. La intención del oficialismo es que se aprueben al menos en la primera quincena del mes.
La presencia de los dos funcionarios adquiere otra dimensión después del escándalo de Ezeiza, sobre todo tras los dichos del propio Gutiérrez, el jueves en Salta, cuando mencionó que “es mucha la cocaína y la heroína que pasa por la Argentina y que va a Europa y los Estados Unidos”.
El escándalo también potencia la visita del secretario de Defensa de los EE.UU., Donlad Rumsfeld, quien se reunirá en el próximo 22 en Buenos Aires con el ministro de Defensa, José Pampuro.
Una fuente del Departamento de Estado citada por el martes este diario elogió la manera en que el presidente Néstor Kirchner encaró el problema del narcotráfico y su rol en la región. Pero advirtió además sobre la expansión del problema desde Colombia hacia la Argentina y Brasil.
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