EL GOBIERNO ANTICIPA QUE SERÁN "MUY DURAS" LAS NEGOCIACIONES CON EL FONDO
La tensión del Gobierno con el Fondo Monetario está lejos de haber terminado con la segunda revisión de las metas del acuerdo. Y las miradas apuntan ahora a los próximos exámenes que habrá que rendir ante el organismo, donde estará presente el crucial tema del superávit para 2005. El canciller, Rafael Bielsa, anticipó hoy que esas negociaciones “serán muy duras”, tanto para Argentina como para Brasil.
Un día después de la firma en Río de Janeiro del acuerdo con Brasil, para consensuar una postura común sobre la deuda, Bielsa sostuvo que “no va a tener tiempos tranquilos hasta octubre” en las discusiones con el FMI. El documento que sellaron ayer Kirchner y Lula se refiere concretamente al superávit fiscal y reclama que ese tema no comprometa el crecimiento económico.
“No hay forma de honrar una deuda si nosotros no crecemos y para crecer los primeros años no se puede dedicar todo el superávit a cancelar deuda porque, de esa manera, se neutraliza el proceso de crecimiento”, explicó.
La titular interina del Fondo Monetario Internacional, Anne Krueger, había criticado al Gobierno en una entrevista exclusiva que publicó ayer Clarín (http://www.clarin.com/diario/2004/03/16/p-00315.htm). Entre otros puntos, había anticipado que el organismo subirá la presión para obtener un superávit mayor al 3% para 2005. El canciller se refirió con resignación a la postura de la responsable del organismo: “Es algo con lo que tenemos que convivir”.
Sobre las declaraciones de Krueger, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, aseguró que los dichos de la funcionaria “tienen poco correlato con la realidad”. “Anne Krueger ha sido poco original. En realidad ha dicho las cosas que siempre ha dicho”, aseguró esta mañana el jefe de Gabinete.
Y volvió sobre la disputa por el superávit: “No tengo ninguna duda de que en la Carta de Intención firmada con el Fondo se fija el 3% de superávit como techo y no como piso”, aseguró.
Además, Fernández se mostró satisfecho con el acuerdo alcanzado ayer en Brasil. “Gracias a Dios hemos tenido dos días de buen trabajo en Río y se han cumplido las expectativas que habíamos traído”, dijo.
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