EL GOBIERNO ANUNCIARÁ HOY QUE CARMEN ARGIBAY ES SU CANDIDATA A LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA
El presidente Néstor Kirchner dará a conocer hoy el nombre de la candidata a integrar la Corte Suprema. Se trata de Carmen Argibay, actual integrante del Tribunal Penal Internacional que juzga los crímenes en la ex Yugoslavia.
Argibay, quien estuvo nueve meses detenida durante la dictadura, era la candidata favorita del Presidente para cubrir la vacante que dejó el juez Guillermo López. Pero estaba en duda si la jueza, una especialista en derecho penal con más de 40 años en la Justicia, estaría dispuesta a alejarse del cargo internacional que obtuvo en 2001.
La visita que realizó en estos días a Buenos Aires, para pasar las Fiestas con su familia, habría servido para concretar el ofrecimiento del Presidente.
En los próximos días se conocerá el nombre del otro candidato, para ocupar la vacante que dejó Eduardo Moliné O’Connor. Según fuentes oficiales, casi con seguridad será otra mujer.
Ahora, de acuerdo con lo que establece el decreto 222 de “autolimitación”, firmado por Kirchner, el Poder Ejecutivo deberá abrir un período de impugnaciones y apoyos a esa candidatura ante el Ministerio de Justicia. Luego el Presidente deberá analizar esas presentaciones y —en caso de seguir adelante con la postulación— elevar el nombre de la nueva jueza al Senado, para que apruebe su nombramiento.
Si Argibay sale exitosa de todo el proceso de selección, será la primera mujer designada en la Corte por un presidente democrático, y la segunda en toda la historia del Tribunal. Entre 1970 y 1973 integró la Corte Margarita Argúas, durante los gobiernos militares de Roberto Levingston y Alejandro Lanusse.
La llegada de una mujer a la Corte es uno de los cambios profundos que provocó el presidente Kirchner en la Corte. El primero fue el impulso que le dio públicamente a la renovación del Tribunal, cuando en junio pasado reclamó por cadena oficial que Diputados iniciara el proceso de juicio político contra Julio Nazareno y algunos otros integrantes de la llamada “mayoría automática” menemista.
La movida terminó con la renuncia de Nazareno, en junio, y el inicio del juicio político contra López y Moliné. El primero renunció antes de que el proceso empezara, y Moliné resultó destituido por el Senado.
Kirchner propuso entonces al penalista Eugenio Zaffaroni para ocupar la vacante de Nazareno. Su candidatura estrenó el sistema de impugnaciones establecido por el decreto 222, y tras un largo proceso, finalmente su pliego fue aprobado por el Senado.
Ahora será el turno de Argibay, quien cuenta con un sólido respaldo jurídico para ese cargo: está en la Justicia desde 1959, y pasó por todos los lugares de la carrera judicial: secretaria de juzgado, secretaria de Cámara, jueza, camarista, miembro de un tribunal oral, y la primera jueza argentina en integrar el Tribunal Penal Internacional.
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