EL GOBIERNO APURA LA SANCIÓN DEL PRESUPUESTO
La estrategia contempla la convocatoria a una reunión del ministro de Economía, Roberto Lavagna, con las autoridades de los dos bloques mayoritarios de la Cámara de Diputados: el Frente para la Victoria y la UCR.
Ese encuentro iba a celebrarse hoy, pero el jefe del bloque radical de la Cámara baja, Horacio Pernasetti (Catamarca) no había recibido hasta la tarde de ayer invitación alguna, según confió a LA NACIÓN. La reunión, se especula, podría celebrarse sólo pasado mañana.
Sin embargo, Pernasetti aclaró que su partido accederá a acelerar el tratamiento de las iniciativas si Lavagna acepta las modificaciones planteadas por su bancada en la Comisión de Presupuesto a la prórroga de impuestos. “Nosotros vamos a mantener nuestra postura, que está plasmada en el dictamen de minoría”, precisó.
Ese despacho contiene cláusulas que difícilmente el titular del Palacio de Hacienda esté dispuesto a aceptar, ya que apuntan a aumentar la participación de las provincias en el reparto de la recaudación impositiva.
Si el Parlamento no los prorroga antes del próximo 31 de diciembre, varios impuestos perderán su vigencia. Es el caso de ganancias, bienes personales y el gravamen a las transferencias financieras, más conocido como impuesto al cheque.
Una masa de dinero más que interesante y que forma la columna vertebral del superávit fiscal que con orgullo exhibe la administración kirchnerista. Se trata, nada menos, que del 40% de los 133.000 millones de pesos que el Estado estima recaudar el año próximo.
EXIGENCIAS RADICALES
Entre las exigencias radicales están la elevación de los montos mínimos no imponibles de bienes personales y de ganancias, que no han sido ajustados por inflación y, por lo tanto, alcanzan cada vez a más asalariados.
También se plantea la reasignación de fondos para aportes del tesoro nacional a otras partidas y la modificación del piso de dinero coparticipable con las provincias de lo recaudado por el impuesto a las ganancias, que hoy es una suma fija. Además, la UCR reclama el incremento del 30% actual al 50% de los fondos girados a las provincias, mediante la coparticipación federal, por el impuesto al cheque.
Consultado por LA NACIÓN, el diputado Leopoldo Moreau (UCR-Buenos Aires), miembro de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, aseguró que su partido no tiene inconvenientes en sancionar las leyes reclamadas por el Gobierno, siempre que acepten esas modificaciones. “Estamos de acuerdo con votar antes del 10 de diciembre, pero el tema es ver qué está dispuesto a ceder el ministro”, afirmó.
Todas estas exigencias parecen, a priori, inaceptables para Lavagna, por lo que el kirchnerismo deberá buscar en otro lado el apoyo político que necesitará para alcanzar los 129 votos positivos que requiere la sanción de la prórroga de esos impuestos.
El cordobés Mario Negri (UCR) aportó una idea. “¿Por qué el ministro no busca los votos que necesita con los duhaldistas, que son peronistas y también tienen un dictamen en minoría?”, se preguntó con tono irónico.
A pesar de estas complicaciones, el oficialismo en Diputados avanza paralelamente a su idea de aprobar las leyes económicas antes del inminente recambio legislativo.
Ayer, fuentes de la bancada peronista confirmaron la intención de emitir dictamen al presupuesto nacional esta semana y de realizar una maratónica sesión, entre el 29 del corriente y el 1º de diciembre próximos, para aprobar esa iniciativa y la prórroga de los impuestos.
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