EL GOBIERNO BRASILERO TRATA DE BAJARLE EL TONO AL NUEVO ESCÁNDALO POLÍTICO
Mientras la oposición brasileña cree que ha encontrado en los escándalos de corrupción la forma de lograr remontar en las encuestas presidenciales, el presidente y candidato, Luiz Inacio Lula da Silva se intenta mantener al margen de estos temas.
El Ministro de Justicia, Marcio Thomaz Bastos, afirmó que el mandatario “no cree” que uno de sus asesores personales esté involucrado en el intento de compra de documentos para acusar de corrupción a adversarios electorales.
Lula, quien se encuentra en la 61 Asamblea General de las Naciones Unidad en Nueva York, hasta el momento no se ha pronunciado personalmente sobre el tema.
“El presidente no cree en la participación de Freud Godoy pero la policía lo investigará como a cualquier otra persona. Nadie está por encima de la ley”, añadió tras asistir a la apertura de la asamblea anual de la Policía Internacional (Interpol) en Rio de Janeiro.
“Ahora que tiene la elección ganada, no tiene el menor sentido utilizar un dossier de esos”, dijo Bastos y estimó que en cambio “puede perjudicar a Lula en momentos que tiene el 50% de las intenciones de voto” para las elecciones
del 1 de octubre.
Asimismo, en un intento por contener un nuevo escándalo político, el Partido de los Trabajadores (PT) suspendió hoy la militancia de uno de sus integrantes involucrado en el escándalo.
En un comunicado, el PT informó que suspendió de sus filas y por un período de 60 días a Valdebran Padilla, quien habría actuado siguiendo disposiciones de Freud Godoy, para comprar las pruebas contra los líderes de la oposición
En tanto, animado con el nuevo escándalo que salpica la oficina presidencial, el candidato socialdemócrata Geraldo Alckmin, afirmó hoy que las elecciones de octubre se encaminan a un balottage donde se defina al ganador.
“Nuestra campaña vive su mejor momento”, dijo Alckmin. “Ya a una semana (de las elecciones), estamos animados, vamos para un segundo turno, tenemos todo para ganar la elección”, agregó en una entrevista exclusiva con el noticiero matutino de la red Globo de
televisión.
Los miembros de Alckmin, creen que la renuncia de un asesor especial del presidente, Freud Godoy, constituye el esperado “hecho imprevisto” que podría modificar el juego electoral que parecía sentenciado a resolverse a favor del mandatario saliente el 1 de octubre y forzar una segunda vuelta, el 29.
Un colaborador de Alckmin señaló que las encuestas telefónicas apuntaron el lunes un crecimiento de algunos puntos de su candidatura.
En el campo oficialista se desdeña esa posibilidad. “Lula tiene un 80% de su electorado consolidado”, afirmó uno de los responsables de su campaña.
Frank Godoy, asesor personal de Lula, renunció ayer tras reconocer que se reunió con un abogado acusado por la policía de querer vender documentos supuestamente comprometedores contra dos de los principales líderes de la oposición socialdemócrata.
Esos documentos involucrarían en actos de corrupción al candidato presidencial socialdemócrata Geraldo Alckmin, quien le disputa la presidencia a Lula, que busca su reelección, y a José Serra, favorito a conquistar el gobierno de Sao Paulo, el estado más importante de Brasil.
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