EL GOBIERNO BUSCA DESCOMPRIMIR LA TENSIÓN CON CHILE
Tras una jornada de tensión en Chile por una nueva disminución de las exportaciones de gas argentino, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, sostuvo esta mañana que “hay mucha confusión” en el gobierno de Ricardo Lagos. Y aseguró que “la Argentina nunca se sumaría a ningún frente para perjudicar a Chile”.
“Hay mucha confusión de parte del gobierno de Chile. Lo que tiene que entender es que no es un problema de imprevisión del argentino, por lo menos de éste”, subrayó Fernández en declaraciones radiales, quien señaló que “lo que ocurre es el resultado de años de falta de inversión en exploración, explotación y distribución de gas”.
Si bien afirmó que “el Estado tiene una cuota de responsabilidad muy alta”, apreció que “este Gobierno, que lleva 11 meses de gestión, heredó esta situación”.
Las palabras de Fernández se corresponden con una postura del Gobierno que apunta a no sumarle pólvora a un conflicto potencialmente explosivo. En el Ejecutivo buscan que la resolución de los problemas entre ambos países por los contratos para el suministro de gas queden en manos de la comisión bilateral que se ocupe del tema.
“A mí me llama la atención escuchar a muchos medios más preocupados por mandar el gas a Chile que por que los argentinos tengan el gas que garantice seguir el desarrollo, y tener el recurso para calefacción en invierno”, remarcó el jefe de ministros.
La reacción en Chile a los nuevos recortes del ya disminuido suministro de gas fueron duras. Desde ámbitos políticos y económicos partieron críticas feroces a la gestión del gobierno en la crisis energética argentina. Uno de los mayores focos de la ira fue el conocimiento de que el nuevo recorte se había iniciado el sábado, mientras la canciller chilena, Soledad Alvear, se reunía en Buenos Aires con Rafael Bielsa. La ministra se vio obligada a admitir que ya conocía la medida antes de la reunión.
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