EL GOBIERNO BUSCA TENDER LÍNEAS HACIA EL VATICANO
Luego de los episodios de tensión que enturbiaron los lazos con el Vaticano, el Gobierno mostró hoy, a través del embajador Carlos Custer, que tiene interés en mantener en buenos términos el lazo con la Santa Sede. Según dijo a la agencia Télam, Custer transmitió al Papa “la firme voluntad del presidente Néstor Kirchner de fortalecer las relaciones entre la Santa Sede y la República Argentina”. Poco antes de conocerse estas declaraciones, se supo que monseñor Baseotto, claramente enfrentado con la Casa Rosada, fue recibido por Benedicto XVI en una audiencia general.
Baseotto estuvo junto a otros obispos durante una audiencia general con el Papa. Allí, participó del llamado besamanos e intercambió algunas palabras con el Pontífice.
La relación con el Vaticano alcanzó su máxima tensión cuando Néstor Kirchner retiró a mediados de marzo a Antonio Baseotto de su cargo de obispo del Ejército. Fue porque el religioso deslizó que había que “tirar al mar con una piedra en el cuello” al ministro de Salud, Ginés González García, luego de que el funcionario defendió la posibilidad de practicar el aborto en caso de violaciones y por su plan para impulsar el uso de preservativos.
Luego de varios cruces entre el Gobierno y la Iglesia y pocos días antes de ser nombrado Papa, el entonces cardenal Joseph Ratzinger apoyó a Baseotto y le transmitió su malestar por “la grave situación que se creara en Argentina con relación a la intervención de V.E. (Baseotto) a favor de la vida naciente y de la dignidad de la sexualidad humana”.
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