EL GOBIERNO CAMBIÓ LA POSTURA Y MOSTRÓ DUREZA CON LOS PIQUETEROS
El gobierno nacional decidió endurecer su postura frente a las protestas piqueteras y cambió de estrategia. Detrás de un importante operativo policial, primero impidió que los manifestantes que querían cortar el Puente Pueyrredón avanzaran. Luego, cuando los desocupados decidieron trasladarse hacia la Plaza de Mayo, se les bloqueó el paso en las inmediaciones a la Casa de Gobierno.
También, cuando los piqueteros aguardaban en las inmediaciones a la Plaza con intención de entregar al Gobierno un petitorio, el Ministerio del Interior informó que no iba a recibir a los dirigentes frente a la “presión” de las manifestaciones.
Como respuesta al endurecimiento de la postura oficial, los dirigentes piqueteros anunciaron que desde el lunes y hasta el viernes realizarán cortes sorpresivos. Y advirtieron que “no tienen miedo a la represión”. El plan de lucha comenzará el lunes en el Puente Pueyrredón y finalizará el viernes con presencia en la Plaza de Mayo.
Esta mañana, los piqueteros, como todos los días 26, quisieron cortar el puente que une Avellaneda con Capital Federal para conmemorar un nuevo mes de las muertes de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Se concentraron en las inmediaciones a la estación de trenes del partido bonaerense, pero no pudieron avanzar debido a un monolítico dispositivo conjunto de la Policía, la Gendarmería y la Prefectura, con más de 300 efectivos.
Durante más de dos horas, un cordón de gendarmes les impidió a los grupos avanzar hacia el puente, por lo que manifestantes y efectivos estuvieron cara a cara. Y aunque el puente no estuvo cortado, el operativo ocasionó algunas demoras en el tránsito de la zona.
Ante la negativa policial, los manifestantes decidieron cambiar de planes y viajaron en tren desde Avellaneda a Constitución. Desde allí comenzaron su marcha hacia la Plaza de Mayo. Pero la columna de piqueteros quedó varada en Diagonal Sur, a pocos metros de la Casa Rosada, debido al cordón policial que les impidió el paso. Frente a esta nueva prohibición, pasadas las 17 decidieron comenzar a desconcentrarse. Sólo habían prometido quedarse los líderes de las agrupaciones, pero finalmente anunciaron el nuevo plan de lucha y también se retiraron.
La nueva movida de los manifestantes del MTD Aníbal Verón y del Frente Popular Darío Santillán (FPDS) ocurrió un día después de la dura represión a piqueteros que quisieron ingresar por la fuerza en La Rural, donde se desarrollaba un congreso al que tenía previsto asistir Roberto Lavagna. Hubo fuertes choques, un saldo de 15 detenidos, todos salvo uno ya liberados, y varios heridos.
Fue el primer hecho concreto desde que el Ministerio del Interior dispuso como prioridades en las protestas públicas “garantizar la libre circulación” de los ciudadanos y “no reprimir” a manifestantes, salvo que, como viene repitiendo el titular de la cartera, Aníbal Fernández, “se pasen de la raya”.
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