EL GOBIERNO CHILENO MUESTRA PREOCUPACIÓN POR EL PARO ESTUDIANTIL DEL LUNES
El Gobierno chileno se mostró hoy preocupado por el llamado a paro nacional convocado por los estudiantes de la enseñanza media para el próximo lunes y teme que la participación de adultos genere “graves desmanes”.
“El lunes debiera ser un día tranquilo, que no nos arrastren aquellos que quieren provocar conflictos violentos”, señaló el ministro del Interior, Andrés Zaldívar.
En conversación con los periodistas, Zaldívar sostuvo que los jóvenes deben responder y dar garantías para que el paro se haga en forma pacífica aunque se mostró confiado en que ese día “va a reinar la cordura”.
Desde el pasado martes, los estudiantes chilenos mantienen a nivel nacional la mayor paralización en 32 años por una mejor educación, pese a las propuestas entregadas el pasado jueves por la presidenta socialista Michelle Bachelet, con el fin de terminar con el conflicto.
Unos 800.000 estudiantes se encuentran movilizados a nivel nacional, situación que en las principales ciudades chilenas ha generado fuertes enfrentamientos con la policía cuyo accionar fue criticado duramente por el Ejecutivo.
La violencia policial, similar a la que Carabineros aplicaba durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), terminó con la remoción de varios de sus hombres y el sumario respectivo por parte de la institución contra una veintena de efectivos.
El vocero del Gobierno, Ricardo Lagos Weber, llamó este sábado a los estudiantes a permanecer el próximo lunes en el interior de los establecimientos, aunque admitió que la movilización puede generar graves desórdenes.
El vocero reiteró que Chile es un país libre “donde se puede expresar, pero siempre con prudencia” y advirtió al estudiantado que tengan cuidado “porque una marcha grande puede provocar desórdenes, especialmente si participan en ella personas adultas”.
Los jóvenes de enseñanza media reclaman la gratuidad del transporte escolar y de una prueba de selección universitaria, así como reformas a la jornada escolar, modernización de colegios y a la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE), instaurada por la dictadura militar (1973-1990).
Bachelet aseguró este sábado que el Gobierno “no aceptará ningún tipo de presión”, tras la decisión de los estudiantes.
Los estudiantes, que rechazaron la respuesta del Gobierno tras varias horas de debate entre sus dirigentes, llamaron en la madrugada de este sábado a un paro nacional, en el que esperan contar con el apoyo de otros sectores sociales.
De hecho, el Colegio de Profesores ya manifestó su adhesión al paro del próximo lunes al igual que los funcionarios del Ministerio de Educación.
Hoy se especuló sobre la situación del ministro de Educación, Martín Zilic, quién suspendió sin previo aviso una conferencia que había programado para este sábado al mediodía.
Funcionarios de esa cartera argumentaron que Zilic “habría sido llamado a una reunión política urgente”, aunque no facilitaron más detalles.
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