EL GOBIERNO CONFIRMÓ QUE VIGILA AL GRUPO JAMAAT TABLIGH
El jefe de la SIDE, Héctor Icazuriaga, confirmó ayer a LA NACION que los servicios de inteligencia argentinos mantienen bajo vigilancia a los miembros del movimiento islámico Jamaat Tabligh que ingresaron en los últimos siete meses en el país y que están sospechados de actuar como reclutadores de futuros terroristas de Al-Qaeda.
Ese seguimiento “es un tema prioritario para la SIDE”, dijo Icazuriaga, anoche, en Río Gallegos. Reconoció, además, que mantiene contactos con la inteligencia de Italia y de España para intercambiar información sobre Jamaat Tabligh. Otra alta fuente oficial precisó, al referirse a los 26 integrantes de ese movimiento, que “hasta ahora no han hecho absolutamente nada”.
LA NACION había anticipado en su edición de ayer que el Gobierno detectó el ingreso en el país de cinco grupos de la organización Jamaat Tabligh.
La comunidad musulmana en la Argentina volvió a distanciarse de Jamaat Tabligh. “Los propios musulmanes estamos diciendo que no coincidimos con la ideología de ellos. ¿Por qué no le impiden la entrada al país? ¿Por qué permiten que actúen libremente en el territorio argentino?”, dijo el titular de la Organización Islámica Argentina, el shaij Mahmud Aid, quien aseguró que no recibe a los miembros de Jamaat Tabligh, según consignó la agencia de noticias DyN.
Una alta fuente oficial admitió: “Estamos haciendo un control muy cercano de todo lo que entra de Medio Oriente. Los servicios de inteligencia han actuado muy correctamente en materia preventiva en este caso”.
El gobernador bonaerense, Felipe Solá, ratificó que los integrantes de Jamaat Tabligh fueron demorados o seguidos en varias localidades del interior de la provincia. “Hace tiempo que sabemos que hay individuos de una secta musulmana que están en la Argentina y buscan adeptos entre la gente de origen árabe. Esto en realidad no viola la ley, pero es seguido de cerca e investigado”, dijo Solá.
En julio último, fueron detenidos por unas horas los grupos de Jamaat Tabligh que estuvieron en Laprida y en Córdoba. Fue una decisión oficial para que los integrantes de este movimiento tuviesen en claro que el Estado los controlaba.
El mandatario provincial agregó que la versión que tienen las autoridades es que las personas captadas por Jamaat Tabligh “van a las madrazas” [centros religiosos] en el exterior.
La actitud de los referentes islámicos en el país de distanciarse de ese grupo fundamentalista fue bien recibida por el Centro Simon Wiesenthal, de la comunidad judía. “Valoramos que dirigentes de la comunidad musulmana argentina hayan alertado también a las autoridades acerca de la presencia de sujetos que, escudados en la prédica religiosa, pretenden sembrar el odio y el terror”, se afirmó en un comunicado firmado por Shimon Samuels y Sergio Widder.
El Centro Simon Wiesenthal también envió una carta al ministro del Interior, Aníbal Fernández, en la que se reclama “intensificar los controles migratorios”.
La oposición política sumó sus pedidos por informes sobre la presencia de Jamaat Tabligh en el país. Además, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, Jorge Argüello (PJ-Capital), sostuvo a LA NACION que ese órgano elevará un pedido de informes al Gobierno “para hacer un seguimiento del tema”, y elogió el desempeño de la inteligencia local en el caso.
Los dichos de Bielsa
A contramano de esas inquietudes, el canciller Rafael Bielsa intentó minimizar en declaraciones públicas la noticia publicada por LA NACION al decir que “era un disparate”. Luego, en diálogo con LA NACION, cambió el tono de sus opiniones y se limitó a señalar que no tenía constancia “de los vínculos entre Jamaat Tabligh y Al-Qaeda” (sobre lo que se informa por separado).
Antes había advertido que “sistemáticamente se inventan hipótesis vinculadas con supuestos terroristas a que la Argentina estaría acogiendo” y que esperaría el informe de inteligencia para ver qué había de cierto en este caso. La respuesta del jefe de la SIDE llegó dos horas después.
Icazuriaga informó a LA NACION que se estaba haciendo “todo el seguimiento a cada una de esas personas”. Y agregó: “Hay actuaciones legales, es decir, estos ciudadanos, sean de Qatar o de los distintos países que indica LA NACION, no están en un accionar ilegal. Pero como país podemos hacer consultas y tomar los datos que creamos necesarios de esos ciudadanos. Es nuestro derecho, sin quitarles el derecho de hacer dentro de su movimiento religioso las actividades dentro de la Argentina. Tenemos el derecho a saber quiénes son, qué están haciendo… y lo estamos haciendo”.
Los grupos de Jamaat Tabligh pasaron por la Capital, Bahía Blanca, Salta, Laprida, Córdoba, Necochea y El Bolsón, entre otros puntos del país.
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