EL GOBIERNO DEBE MAS DE UN MILLÓN DE PESOS EN PEAJES
Meses antes del inicio de cobro del peaje por parte del Consorcio Caminero Vial N° 9, el gobernador Carlos Alberto Reutemann dijo, irónicamente, en la ciudad de Esperanza, que “si salía tanto dinero, hubiesen puesto una mesa y una sombrilla para cobrar el peaje”.
Es evidente que se trató de una fácil interpretación mediática de un político que difícilmente tenga definiciones en momentos donde todos los sectores le reclaman una decisión. Por entonces, se mencionaba el costo de las obras iniciales del consorcio que incluyeron la repavimentación de la ruta 70 en la traza urbana de Esperanza, y la construcción de las tres cabinas de peaje y servicios.
En la actualidad, a Reutemann y a los dirigentes de la zona el usuario también le reclama alguna definición porque como estamos en estos momentos, el sistema se cae, según nota publicada en la página web esperanzadíaxdía. Allí se cita que las quejas ya empiezan a escucharse en los medios de comunicación de la zona por los baches que se presentan en el corredor, fundamentalmente en el tramo Nuevo Torino-Colonia Nueva; las ondulaciones en el tramo Esperanza-Recreo y Esperanza- Franck; los peligrosos baches en la zona de los lomos de burro; la inseguridad de transitar determinados lugares en días de lluvia y siguen siendo muy peligrosos en sus dimensiones los puentes del complejo vial.
También se da cuenta de que los gastos de funcionamiento son el 45% del total de las erogaciones del Consorcio. Sólo en sueldos, en cifras redondas, se gastaron el año pasado 911.000 pesos a lo que hay que sumar 152 mil de cargas sociales. Se pagaron 132 mil pesos en adicionales policiales y 36 mil en transporte de caudales durante 2002.
En ese escenario, el marco financiero actual entrega una paradoja financiera preocupante: el Consorcio pagó exactamente 608.361,73 pesos en concepto de Coeficiente de Actualización de Referencia (CER) por su carga financiera, casi la misma cifra que recaudó durante el año pasado la cabina de Franck, donde se cobraron peajes por 647.902,53 pesos.
A eso se le suman 463.339,49 pesos por la pesificación de un crédito original en dólares, a $ 1,40 por dólar, lo que totaliza más de un millón de pesos extras que tuvo que desembolsar la Unidad Ejecutora.
Amparándose en el marco jurídico existente, el Nuevo Banco de Santa Fe le cobró al Consorcio algo más de un millón de pesos de lo previsto originalmente.
Es indudable que algunos números son elocuentes para dar cuenta del funcionamiento de la Unidad: por el uso del teléfono se gastaron 28 mil pesos en el 2002; 40 mil en servicio mecánico; 14 mil en emergencias médicas y 32 mil en el servicio de Bomberos. En obras se invirtieron 187 mil pesos en bacheo; 3 mil en banquinas y unos 198 mil en desmalezado (últimamente un tanto deficiente). El balance del 2002 deja en claro que el 45% de lo recaudado se destina a gastos de funcionamiento; el 38 por ciento a obras en rutas; el 15% en servicio a los usuarios y el 2 por ciento restante a otros gastos.
Cabe la mención de otros agravantes: el Gobierno provincial le adeuda al Consorcio más de 1.000.000 de pesos por el subsidio a la tarifa y durante la emergencia hídrica el Consorcio brindó servicios a Vialidad para la reparación de los puentes, cuyo costo deberá ser cobrado al Gobierno provincial.
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