EL GOBIERNO DECIDIÓ REFORZAR LA SEGURIDAD DEL ÁREA PRESIDENCIAL
Luego de las fallas en las turbinas del Tango 01 y del ingreso de un intruso en Olivos el último domingo, en el Gobierno decidieron introducir varios cambios en el sistema de seguridad del área presidencial para “profesionalizar” ese esquema que acaba de ser vulnerado.
Por eso, estudian nuevos mecanismos para reforzar la protección del área presidencial en la Casa Rosada con cerraduras electrónicas y el recambio de las cámaras de video y el sistema de alarmas que controlan los accesos en la Casa de Gobierno y en la Quinta de Olivos.
Aunque estos cambios habían comenzado a estudiarse hacía varios meses las medidas se habían ido postergando por la emergencia económica y por el celo impuesto desde el vértice del poder en el control del gasto.
Pero las fallas en el Tango 01 y —sobre todo— tras el insólito episodio del intruso en la Quinta de Olivos, donde estuvo 3 horas y pudo entrar y salir sin problemas escalando el muro perimetral, en el Gobierno debieron ponerse a trabajar bajo presión para resolver semejantes anomalías.
Por lo pronto, ya se están estudiando varias medidas que, en los próximos días, se pondrán a prueba para comprobar si son eficaces y conviene llevarlas a cabo en el menor tiempo posible.
Según lo admiten fuentes del Gobierno, y más allá de los evidentes errores humanos que ocurrieron la noche del domingo en Olivos y que impidieron detectar en tiempo y forma al intruso, quedó comprobado que es obsoleto el equipo de filmación que está funcionando durante las veinticuatro horas en Olivos.
Según pudo averiguar Clarín, la pauta de la necesidad del cambio la dio el hecho de que son borrosas o poco nítidas las imágenes de la persona que ingresó a la Quinta. Es un equipo analógico y los casetes de los videos de seguridad (que se filman todo el día) deben ser guardados, por lo que ocupan demasiado lugar.
La colocación de equipos digitales resolvería el problema del archivo del material y, más importante aún, la quinta presidencial y también la Casa Rosada tendrían cámaras con una mayor definición, lo que permitiría dar un salto cualitativo en la identificación de las personas.
También se realizarán pruebas en los próximos días de un nuevo sistema para ingresar a la Casa Rosada que además servirá para reforzar la protección del área presidencial.
Los productos electrónicos que utilizarían para controlar el personal interno y externo de la Casa Rosada están en el mercado desde hace tiempo y funcionará: todo el personal de la Casa Rosada, incluidos los altos funcionarios, deberán registrarse frente a una computadora que tiene incorporada una filmadora y un sistema para registrar las huellas digitales, que incluirían los dedos índices de las manos.
Enseguida, al empleado y al funcionario le darán una credencial que portará a la vista mientras esté en la Casa Rosada. Y bastará colocar su dedo índice, derecho o izquierdo, en un dispositivo que habilitará en forma automática el paso por el molinete de entrada.
En tanto, en las puertas que conducen al área presidencial estudian reforzarlas con cerradura electrónica que podrán abrirse sólo por las personas habilitadas y según el sistema de huellas digitales ya mencionados. Además, estará, como ahora, personal de seguridad custodiando esas puertas y los granaderos guardando el despacho presidencial.
Además, el Gobierno reforzará la coordinación de las fuerzas de seguridad que custodian al Presidente, sobre todo en Olivos, donde se hicieron evidentes las fallas por diferencias entre los Granaderos (hay 63 en Olivos pero no advirtieron al intruso en las cámaras de video), la Bonaerense (custodia todo su perímetro) y la Federal, que se encarga de la custodia personal de Kirchner.
Mientras, el Gobierno guarda silencio y aún no aclara nada sobre los episodios que vulneraron la seguridad presidencial. Los funcionarios esperan que avance la investigación judicial y que los organismos de seguridad identifiquen al intruso para poder encontrarlo. Así podría determinarse porqué trepó el muro de la Quinta de Olivos a las 3.45 de la mañana del domingo y estuvo tres horas merodeando la cercanía del chalet presidencial.
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