EL GOBIERNO DECRETÓ DOS DIAS DE DUELO NACIONAL, POR LA MASACRE DE PATAGONES
El Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación convoca a todas las escuelas del país a realizar una jornada de repudio, dolor y reflexión con motivo de la barbarie ocurrida en Carmen de Patagones, producto de una violencia irracional que nos golpea a todos y, de modo especial, a quienes tenemos la responsabilidad de educar a los jóvenes.
Acompañamos en su dolor a los padres, a los familiares y a los amigos de los jóvenes asesinados y heridos en este cruento episodio, que afecta al conjunto de la sociedad y particularmente al sistema educativo nacional.
Se trata de un hecho inédito en el país que exige una condena indudable. Y que no puede ser reducido a lecturas simplistas o generalizaciones imprudentes.
Tragedias de esta magnitud ponen en discusión en qué sociedad vivimos, para qué sociedad educamos, qué vínculos sociales nos proponemos generar, qué diálogos debemos propiciar entre las distintas generaciones.
Vivimos en una sociedad en la cual la violencia y la intolerancia parecen aceptarse como datos cotidianos. Frente al aumento de las formas de la irracionalidad, la sociedad y las escuelas argentinas deben jugar un papel activo y no mirar hacia otro lado.
Frente a la proliferación de las armas en muchos ámbitos de la vida cotidiana, los argentinos debemos oponer con fuerza formas de cuidado mutuo basadas en la justicia, el respeto y la tolerancia. Se vuelve una tarea permanente no dejar que las armas reemplacen el lugar de las palabras. No podemos permitir de ninguna manera que las armas lleguen a las manos de los niños y de los jóvenes. Esta es una responsabilidad que los adultos no podemos eludir.
Sabemos que la escuela enseña con sus palabras y con sus silencios. Hoy hay que colocarle palabras al horror. El mensaje de valores más poderoso que podemos brindar es nuestro propio ejemplo. Los niños y jóvenes aprenden por lo que hacemos y por lo que decimos. No hay ningún valor más importante para difundir en las escuelas que el respeto a la vida propia y ajena.
La escuela durante mucho tiempo fue eficaz en ofrecer otros sueños que la pesadilla de la violencia indiscriminada. Invitamos a las escuelas a pronunciarse, a trabajar codo a codo con las familias y las organizaciones de la comunidad, a mostrar que en sus aulas y en la sociedad hay otro mundo posible en el que no hay cabida para la violencia y el desprecio a la vida.
El Gobierno Nacional ha declarado 2 días de duelo nacional.
La sociedad debe utilizarlos para repudiar el asesinato y reflexionar sobre la imperiosa necesidad de construir una comunidad más tolerante y pacífica. Como docentes, debemos generar en las escuelas los espacios de condena y debate para aportar desde la perspectiva educativa a que hechos de estas características jamás vuelvan a ocurrir.
Por último queremos expresar nuestra cercanía y nuestro afecto, de manera particular, a todo el personal docente directamente afectados por los hechos. Reiteramos nuestro acompañamiento a los familiares y amigos de las víctimas.
En medio del desasosiego, no nos permitamos bajar los brazos, porque cada día que las escuelas abren sus puertas, la sociedad entera sostiene su esperanza.
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