EL GOBIERNO DESCALIFICA LA VERSIÓN BRITÁNICA SOBRE LAS ARMAS NUCLEARES
El Gobierno argentino no está conforme con la respuesta dada hasta el momento por las autoridades británico sobre la situación de las armas nucleares traídas al Atlántico Sur en 1982, durante la guerra de Malvinas. El ministro de Defensa, José Pampuro, afirmó hoy que “es muy pueril” afirmar que no hubo tiempo para desmantelar ese armamento, como dijo Londres.
“Pensar que una cosa así se pudo haber deslizado por un apresuramiento, me suena en lo político y a priori un tanto inocente”, sostuvo Pampuro en declaraciones a radio Mitre. Un vocero del Ministerio de Defensa británico dijo ayer que las armas “estaban en los buques porque durante la década de 1980 las Fuerzas de la Marina de nuestro país solían llevar este tipo de armas y, debido a la rapidez con que se informó de la invasión argentina a las islas Faklands (Malvinas), se decidió no quitar las armas de los buques”.
“Es muy pueril la respuesta”, consideró Pampuro y agregó que “a nadie escapa que la situación política en Inglaterra en esa época hacia muy necesario y fundamental que el conflicto no se perdiera”.
El hecho de que sus buques hayan contenido armas nucleares, explicó, “rompe con todos los códigos que aquel conflicto había tenido porque estaba enmarcado en una guerra convencional y no había ninguna potencia nuclear apoyando a la Argentina”. “Esto es un dato que desde el punto de vista no sólo militar sino de relaciones internacionales es realmente grave”, enfatizó.
Pampuro reiteró que el gobierno argentino “pedirá todas las explicaciones y hará presentaciones ante organismos internacionales para dejar en claro que frente a esta situación y en vistas de un encuentro bilateral esto quede registrado como un hecho que no puede pasar desapercibido en esa mesa de negociación”.
En el mismo sentido se pronunció hoy el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. “Tenemos mucha preocupación porque en su momento se hayan traído armas nucleares en una contienda bélica, preocupación por las consecuencias que eso pudo haber tenido en su momento, y preocupación por determinar si quedó material nuclear en el Mar Argentino”, afirmó el funcionario.
Fernández también consideró que “es extraño que esto se exponga a la luz pública sólo porque un periódico inglés ejerció la presión investigativa suficiente para que el gobierno ceda a informarlo cuando durante tantos años se cayó el tema”.
Ahora la preocupación del Gobierno nacional pasa por saber qué sucedió con las armas después de la guerra. “Hay que ver exactamente de que estamos hablando cuando se dice que en el conflicto de 1982 buques ingleses traían armamento nuclear teniendo en cuenta que algunos fueron hundidos y hay que ver si hay armas allí”.
La protesta argentina y la desmentida inglesa hicieron referencia, sin nombrarlo, al buque inglés Sheffield, que fue hundido el 4 de mayo de 1982 por la aviación argentina. Un informe difundido en 1991 por la Agencia Internacional de Energía Atómica (Aiea), con sede en Austria, aseguró que ese barco aún está en el fondo del Atlántico con todas sus cargas nucleares a bordo.
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