EL GOBIERNO DESTRABÓ EL CONFLICTO CAMIONERO CON LOS SUPER CHINOS
Luego de la intervención del Gobierno nacional, el gremio de camioneros alcanzó ayer un acuerdo con los supermercadistas chinos y desde anoche levantó el boicot iniciado hace una semana, que provocó el desabastecimiento en miles de comercios de ciudadanos chinos.
Se firmó en la Casa Rosada y entre sus puntos figura el compromiso de que cada local tenga un empleado que hable castellano, y que haya capacitación conjunta para “lograr la integración de ambas culturas”. Por su parte, los supermercadistas prometieron abrir un registro bilingüe para denunciar a personas “conflictivas” de cualquier sector.
Los camioneros y representantes de los supermercadistas llegaron por la tarde a la Casa de Gobierno, convocados de apuro por el ministro del Interior, Aníbal Fernández, luego de que el presidente Néstor Kirchner pidiera resolver prontamente la cuestión.
La reunión en el Salón de Escudos del Ministerio del Interior duró unas dos horas y media. Con Fernández como mediador, las partes terminaron de cerrar los ocho puntos de un acuerdo que busca poner fin al conflicto desatado luego de que hace dos semanas un empleado chino discutiera y luego hiriera gravemente a un repartidor de cerveza en Lomas de Zamora. En represalia, el gremio que conduce Pablo Moyano inició el boicot contra los supermercados chinos.
Varios de los puntos acordados satisfacen las exigencias que hicieron los camioneros, quienes volvieron a exhibir en este conflicto su enorme capacidad de presión. Ayer se retiraron muy conformes de la Casa Rosada.
Aunque mantuvo el bajo perfil y dejó a su hijo llevar el tema en público, la intervención del titular de la CGT, Hugo Moyano —de acceso privilegiado al despacho presidencial—, fue central para destrabar la cuestión.
Los camioneros habían exigido la participación de la Embajada china para “garantizar” el cumplimiento de un eventual acuerdo. Aunque una reunión del embajador Zhang Tuo con el ministro Fernández habría quedado en suspenso, la Embajada estuvo muy activa para resolver el tema. Al mediodía, según confirmó Pablo Moyano a Clarín, el embajador Zhang se trasladó personalmente hasta la sede de la Federación Nacional de Camioneros, donde conversó con Hugo Moyano y mostró su “preocupación”.
En la moderna sede de la Embajada, cerca del Parque Sarmiento, hubo también ayer una reunión con la Cámara de Autoservicios y Supermercados Propiedad de Residentes Chinos (Casrech), y la asociación de residentes chinos en el país. Allí se alcanzó un consenso sobre varios de los puntos del acuerdo.
De la concurrida reunión final en la Casa de Gobierno, encabezada por Fernández, participaron 22 personas entre camioneros —a la cabeza los Moyano, padre e hijo— y supermercadistas, además de representantes de la Cámara de Empresas de Autotransporte de Bebidas, la Cámara Empresarial de Desarrollo Argentino y de países del Sudeste Asiático.
“Hoy me olvidé la nariz”, le dijo Miguel Calvete, vocero de la Casrech, a Pablo Moyano, que en estos días lo calificó de “payaso y ridículo”. Moyano se rió, y Calvete dio por cerrado el asunto.
Poco después se rubricó el acuerdo. Sus puntos principales son: habrá personal que hable castellano para recibir la mercadería, y capacitación para acelerar el proceso de descarga y devoluciones. Por iniciativa de la Cámara, se buscará comprometer a empresas de bebidas y lácteos, a que colaboren en aclarar los descuentos y promociones, para que no haya roces entre los súper y los camioneros. El gremio logró incluir otros dos reclamos: la Cámara ayudará económicamente al repartidor baleado, y las partes colaborarán con la causa judicial para tratar de dar con el agresor prófugo. De eso también se habló en la Embajada.
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