EL GOBIERNO DICE TENER “LA MEJOR PREDISPOSICIÓN” PARA NEGOCIAR CON AGUAS
El ministro de Planificación, Julio de Vido, aseguró hoy que el Gobierno tiene “la mejor predisposición” para continuar las negociaciones con los responsables de Aguas Argentinas. Ayer, el grupo francés Suez, que controla el 39,9 por ciento de la privatizada, aseguró que las negociaciones con autoridades argentinas siguen siendo “extremadamente difíciles”.
Como si sirviera para contrarrestar lo dicho por la compañía, De Vido dijo: “Si avanzamos en 60 contratos -con empresas de servicios públicos- por qué no vamos a avanzar en 61″. El titular del grupo Suez, Gérard Mestrallet, afirmó ayer que “las relaciones (con las autoridades Argentina) siguen siendo extremadamente difíciles”.
La historia de desacuerdos en las negociaciones entre el Gobierno y Aguas es larga. Si bien en los últimos tiempos la historia parecía tensarse cada vez más, ahora los gestos del Gobierno son más conciliadores, muy lejos de las frases desafiantes del presidente Néstor Kirchner.
El ministro participó esta mañana en el encuentro empresarial organizado por el Consejo de las Américas y la Cámara Argentina de Comercio. En esa oportunidad aprovechó además para negar que el Gobierno tenga en mente autorizar un aumento en las tarifas de los servicios públicos luego de las elecciones legislativas de octubre. “La política tarifaria de esta administración es muy clara al respecto”, aseguró.
De los últimos tiempos, el momento más tenso en las negociaciones entre el Gobierno y Aguas se vivió hace un par de semanas, cuando Suez dio un primer paso para iniciar su retiro del país al reclamarle al Ejecutivo que en 30 días le dé una solución respecto a sus ingresos, plazo luego del cual la compañía se sentiría habilitada a iniciar el proceso de rescisión de contrato.
El presidente Kirchner, días más tarde les retrucó: “No nos interesa tener empresas prestatarias que no cumplan con los servicios”. Pero eso empezó a cambiar la semana pasada, cuando ambas partes volvieron a sentarse a negociar. Sin embargo, aún quedan varios puntos pendientes en la agenda:
– Las inversiones anuales rondarían $ 500 millones, la mitad financiadas por la empresa y el resto por el Estado. Pero Aguas pretende el control sobre $ 200 millones, y el Gobierno quiere definir el uso de $ 400 millones.
– Aguas quiere renegociar la mitad de su deuda de 600 millones de dólares. Para eso, pretende 300 millones de pesos para hacer un pago en efectivo. Quiere que el Gobierno la auxilie en la conformación de un préstamo sindicado entre bancos y AFJP para obtener ese dinero.
– La compañía reclama un aumento de tarifa del 40% en dos cuotas en 2006. El Ejecutivo no aceptaría más de 30 o 35%.
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