EL GOBIERNO DIJO QUE ESTÁ CONTRA EL CLIENTELISMO
Con críticas al clientelismo político y una defensa de la acción oficial respecto de la administración actual de los fondos destinados a la ayuda social, el Gobierno nacional salió a desmarcarse ayer de las sospechas sobre el manejo clientelar de los planes sociales para desocupados.
La cuestión del manejo de los planes sociales se reavivó a partir de un extenso informe que Clarín publicó el domingo, según el cual más de la mitad de los beneficiarios del plan Jefas y Jefes son afiliados a partidos políticos.
El propio presidente Néstor Kirchner defendió la política social del Gobierno, durante un acto en la Casa Rosada donde anunció la entrega de 3.700.000 pesos para microemprendimientos en distintos municipios bonaerenses, en el marco del plan Manos a la Obra.
Allí aseguró que estas inversiones se hacen para promover empleo “y no desde el punto de vista que se instaló en determinado momento en la Argentina, una cultura del clientelismo”.
Kirchner no aludió a los cuestionados planes Jefas y Jefes, cuyo 51% —837.500 planes, por un monto de 125 millones de pesos— aparecen en manos de afiliados a partidos políticos. Pero defendió los planes para proyectos productivos que impulsa el Gobierno y que los intendentes —que en el caso de los Jefas y Jefes están en el centro de las sospechas de clientelismo— “implementan muy bien”, elogió.
La política oficial respecto de los polémicos Jefas y Jefes ha sido la de reemplazarlos, de manera paulatina. Desde que en octubre último la Iglesia cuestionó que “fomentan la vagancia”, sus beneficiarios descendieron de 1.623.000 a 1.559.591.
Quien salió a minimizar el dato de la alta correspondencia entre afiliación partidaria y otorgamiento de planes fue el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien expresó que “es razonable” que eso ocurra porque “en la Argentina el nivel de afiliación es singularmente alto”.
Fernández sostuvo que “de novedad no tiene nada, es un dato real” que los planes “tuvieron una faceta clientelar” y señaló que fue justamente por eso que el Gobierno buscó que el sistema “cambie su lógica” a través de la implementación de la tarjeta bancaria. Este mecanismo para el cobro alcanza actualmente “al 90% de los planes”, aseveró.
En el mismo sentido, Fernández afirmó, en declaraciones radiales, que “sin ninguna duda” el Gobierno sabe quiénes reciben los casi dos millones de planes Jefas y Jefes. Y consideró que hay “8 millones de personas afiliadas a partidos políticos, con lo cual es razonable la proporción de lo que se está hablando”.
La primera dama y candidata a senadora por el Frente por la Victoria, Cristina Kirchner, también tomó posición en la polémica durante un acto junto a su esposo en José C. Paz, donde criticó a “los políticos que no tienen ideas y que saben que la única manera que pueden manejar a la gente es a partir de la pobreza”.
En un contacto con los periodistas, Cristina recordó que la posición del Gobierno es ir reemplazando los subsidios por proyectos laborales, y cuestionó el clientelismo.
“El objetivo es que la gente vuelva a tener trabajo, que los chicos vuelvan a comer en su casa, que me pueda afiliar al partido que se me dé la gana, independientemente de dónde trabaje”, afirmó.
Por otra parte, Cristina trazó una relación entre los adeptos a las políticas neoliberales de la década pasada y la desocupación porque, según dijo, “sabían que si tenían muchos desocupados iban a poder manejar el mercado salarial a la baja”.
Entre los datos reveladores del informe publicado el domingo por este diario, aparece que los afiliados a todas las fuerzas políticas se benefician del reparto de planes Jefas y Jefes, un subsidio que fue usado muchas veces desde el poder con criterio de negociación política.
Hay cifras de todos los partidos. En el caso del kirchnerista Frente para la Victoria, el 40% de sus afiliados recibe 150 pesos mensuales de manos del Estado. No obstante, la mayoría de los planes pertenecen al PJ y la UCR, las dos fuerzas con más afiliados, aunque también hay afiliados muchos otros partidos, entre ellos el ARI y el Socialista. Las organizaciones piqueteras manejan entre el 10% y el 14% del total de los planes.
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