EL GOBIERNO ESTUDIA ENVIAR A LA LEGISLATURA UNA LEY POR LA AUTONOMÍA MUNICIPAL
El certificado de defunción que los referentes de las distintas fuerzas políticas le han dado a la reforma constitucional, al menos durante el 2005, llevó al ministro de Gobierno Roberto Rosúa a reflotar la opción de consagrar las autonomías municipales de Rosario y Santa Fe por la vía legislativa. “Tenemos un plan “B” en el que queremos avanzar si se demora para el 2006 (la modificación de la Carta Magna). Si así fuera estamos dispuestos a consagrar por ley la autonomía municipal”, dijo Rosúa para después confirmar que continuarán las reuniones con diferentes diputados y diversos boques, durante la próxima semana. Para el intendente Miguel Lifschitz esta opción “no es la ideal ya que una ley se modifica por otra ley. En cambio si se le da rango constitucional la autonomía adquiere mayor sustentabilidad”.
El miércoles pasado culminó la ronda de consultas a los partidos políticos con representación parlamentaria iniciada por el gobierno provincial tras el decreto firmado por el gobernador Jorge Obeid que propició la inclusión de la reforma constitucional en el temario de las sesiones extraordinarias de la Legislatura.
La propuesta de la Casa Gris fue sancionar una ley que declarara la necesidad de la reforma constitucional pero acotada a sólo algunos temas: autonomía municipal para las ciudades de Rosario y Santa Fe, reelección del gobernador y vice, rango constitucional para el Consejo de la Magistratura y la Defensoría del Pueblo, creación de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, implementación de mecanismos de participación democrática semidirecta y ampliación de mandatos de los presidentes comunales de dos a cuatro años.
El justicalismo no accede a discutir la eliminación de una de las dos cámaras legislativas ni la inclusión de la proporcinalidad en Diputados, aspectos considerados claves para la oposición. A modo de balance de lo que fue la ronda de consultas políticas, Rosúa reconoció ayer que será “muy difícil” que en el 2005 se sancione la ley que declara la necesidad de modificar el texto constitucional santafesino.
“De todas formas el tema está en la Legislatura, que es la que tiene la última palabra, yo no me atrevería a firmarle el certificado de defunción”, se atajó el ministro tras lo cual reflotó una idea que ya había impulsado cuando asumió en la cartera en reemplazo de Alberto Gianeschi: otorgarle a los municipios de primera categoría (Rosario y Santa Fe) la reclamada autonomía pero por ley.
“Para nosotros el tema básico y núcleo de la reforma que proponemos es la autonomía municipal”, sostuvo el titular de la cartera política. En ese marco luego agregó: “Estamos dispuestos a avanzar en algunos temas por vía legislativa”, señaló a Radio Dos.
El intendente Miguel Lifschitz, que había calificado el virtual congelameinto de la reforma constitucional para el 2005 como la “crónica de una muerte anunciada”, reiteró ayer su opinión de que el escenario udeal es incluir las autonomías municipales en la Carta Magna.
“Una ley se modifica con otra ley, mientras que la Constitución tiene sustentabilidad porque no se cambia de un día para el otro”, planetó el jefe comunal, quien el año pasado ya había planteado sus dudas en torno a los tiempos que manejaba la Casa Gris para lograr consenso y reformar la constitución. Lo hizo tomando como antecedente el prolongado debate legislativo que demandó la derogación de la Ley de Lemas y la sanción de las internas abiertas, obligartorias y simultáneas.
Difícil. Rosúa reconoció ayer que será “muy difícil” que en el 2005 se sancione la ley que declara la necesidad de modificar
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