EL GOBIERNO FRANCÉS INTENTARÁ COMPETIR CON GOOGLE Y YAHOO
El presidente francés, Jacques Chirac, presentó hoy seis proyectos tecnológicos para tratar de volver a poner a Francia en la vanguardia industrial mediante un procedimiento que asocia el Estado con las empresas encargadas de concebir y desarrollar las innovaciones.
Los seis proyectos deberán contar con una dotación de 2.000 millones de euros, cofinanciados por las empresas y la recién creada Agencia Francesa de Innovación Industrial (AFII), a la que Chirac quiere dar una dimensión europea arrastrando a los otros países de la Unión y en primer lugar a la Comisión de Bruselas.
En ese sentido, aseguró que al concebir la AFII “hemos querido dotarla de entrada de una dimensión europea”, “abrirla a todos nuestros socios y arrastrar la potencia y el talento de todo nuestro continente”, ya que es “una llave maestra para la refundación de una política industrial europea”.
El primero y más paradigmático de los seis proyectos es el motor de búsqueda por internet Quaero, fruto de la cooperación franco-alemana, que tratará de rivalizar con los gigantes estadounidenses Google o Yahoo.
El proyecto será liderado en su vertiente industrial por tres empresas francesas: Thomson, France Télécom y Exalead.
“Frente al crecimiento exponencial de la industria de los motores de búsqueda, Francia con sus socios alemanes y mañana europeos tenía que estar a la altura de este gran reto”, dijo Chirac sobre este plan al que la AFII aportará un centenar de millones de euros.
Para aprovechar el auge de la televisión digital y mediante el recurso a los satélites, la AFII lanzará el programa “televisión móvil sin límites”, en el que Alcatel y Safran trabajarán con los “laboratorios” del Comisariado de Energía Atómica (CEA), el Centro Nacional de Investigaciones Científicas y el Instituto Nacional de Investigación en Informática y Automática.
Para responder a la progresiva sustitución del petróleo como combustible y a las exigencias medioambientales, la AFII va a apadrinar la concepción de un vehículo diesel híbrido (con motor de combustión y eléctrico) de PSA Peugeot Citroen, Michelin y Valeo.
Por su parte, la empresa Roquette liderará un consorcio con otros industriales como Metabolic Explorer para concretar el programa de una “bio-refinería vegetal” para la utilización de productos agrícolas, en particular derivados de cereales, como combustibles en los que se pueda prescindir de hidrocarburos.
Siemens y Lohr se encargarán de desarrollar una nueva generación de metro automático bautizado Val, cuyo principal logro será almacenar la energía cinética recuperada en el proceso de frenado para reducir el consumo.
Por último, la idea de un “edificio ecológico” capaz de reducir al máximo el gasto de energía y de producir una parte por sí misma, se comprometen a concretarlo Schneider, Somfy y otras empresas asociadas a diversos laboratorios de investigación como el CEA y el Centro Científico de Técnica de la Vivienda.
Chirac afirmó que “estos grandes programas se concentran en desafíos tecnológicos esenciales para nuestro futuro”, permitirán “inventar los procedimientos y los productos del mañana” y son “la mejor respuesta a las deslocalizaciones” y para mantener la influencia de Francia en el mundo.
De aquí a finales de año la AFII examinará otros 30 proyectos con vistas a seleccionar algunos.
Los proyectos anunciados pretenden repetir los grandes éxitos industriales y tecnológicos logrados en los años 70 y 80 que hicieron de Francia un país puntero en sectores como la aeronáutica (con los aviones Airbus), el espacio (con los cohetes Ariane), el transporte (con los trenes de alta velocidad de Alstom) o la energía (con los reactores nucleares de Areva).
La diferencia es que mientras todos aquellos programas los concibió y gestionó el Estado francés, en esta ocasión se ha optado por el modelo japonés, basado en la coordinación entre las empresas -como motores-, los centros de investigación y universidades, y los poderes públicos como pilotos.
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