EL GOBIERNO IMPULSA QUE LAS AFJP DESTINEN FONDOS PARA FINANCIAR LA ECONOMÍA REAL
Con el objetivo de incrementar el financiamiento para proyectos de la economía real, el Gobierno estudia diferentes alternativas que lleven a las AFJP a aumentar los escasos fondos que hoy destinan a obras de infraestructura, energía y viviendas.
Para eso estudian un decreto reglamentario de la ley, o una resolución del Ministerio de Economía, que modifique la normativa vigente, que impone estrictos requisitos a las AFJP para el destino de los fondos que administran.
Con fondos por $77.000 M el sistema de fondos de jubilaciones y pensiones dedica apenas $86 M a la inversión en cédulas hipotecarias, lo que representa sólo 0,11% de la cartera, cuando la ley habilita a las administradoras a destinar hasta 40% de la torta del ahorro jubilatorio a ese instrumento de inversión, unos $30.000 millones.
Según los datos de la Superintendencia de AFJP, las administradoras de fondos destinan 0,96% de la cartera (unos $737 M) a las economías regionales, pero como contrapartida tienen invertidos en acciones y títulos de deuda de empresas en el extranjero 9,66% de los ahorros de los argentinos, lo que representa la friolera de $7.451 millones.
Fuentes del Gobierno expresaron el malestar por esa dicotomía y señalaron a Infobae que el objetivo es fomentar las colocaciones en el país para ampliar las posibilidades de financiamiento de proyectos de infraestructura, energía y viviendas.
“Es una vergüenza que el ahorro de los argentinos esté en fondos especulativos en Singapur y Malasia, o en acciones del Citibank de Nueva York”, sentenció un funcionario del Ejecutivo a este diario.
Las fuentes agregaron que producto del crecimiento del empleo en blanco y la suba de salarios, las AFJP tienen hoy un importante incremento en la disponibilidad de fondos.
Entre los proyectos para los cuales se estudia un financiamiento a través del régimen previsional está la ampliación de centrales hidroeléctricas, la pavimentación de caminos rurales y obras para la provisión de gas.
En el sector ven con buenos ojos que se incentive la participación de los ahorros previsionales en el financiamiento de la economía real, pero advierten sobre la inconveniencia de una iniciativa que obligue al sistema a colocar una determinada cantidad de dinero en un instrumento financiero en particular.
En esa línea, fuentes del sector consideraron que no se requiere de una ley para eso, porque si la adhesión es voluntaria y el plan de inversiones es bueno, el sistema seguramente hará su aporte. “La voluntad de invertir en la economía real existe”, aseveran.
Sin embargo, sostienen que faltan instrumentos que califiquen dentro de los parámetros que fija la estricta normativa, diseñada como garantía para que los fondos de los futuros jubilados generen rentabilidad.
En el Gobierno tienen en claro esa situación y sostienen que los proyectos de infraestructura, por ejemplo en el segmento energético, tienen una rentabilidad más que aceptable de entre 7 y 8 por ciento.
Hoy la rentabilidad promedio anual del sistema de jubilaciones y pensiones es de 20,16%, pero la histórica anualizada es de 14,98 por ciento. En ese último guarismo influyen de manera significativa los efectos de la reestructuración de la deuda pública.
El 55% del dinero de los futuros jubilados está invertido en títulos públicos del Estado nacional y 11% en acciones.
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