EL GOBIERNO INSISTIÓ EN QUE SU POLÍTICA DISUASIVA HIZO LEVANTAR LOS CORTES
En el tramo final del juicio que la Argentina enfrenta en el Mercosur por los cortes de rutas hacia Uruguay como protesta por las pasteras de Fray Bentos, el Gobierno insistió hoy con su argumento de que actuó de manera “disuasiva” y que ese método resultó entonces “efectivo”.
Tal como había hecho al rebatir la postura del gobierno de Tabaré Vázquez, la delegación de la Cancillería que dio su alegato en el tribunal ad hoc con sede en Montevideo insistió en que gracias a acción del Estado para disuadir los cortes en la frontera se logró que finalmente se levantaran.
Además, los encargados de la defensa, Juan Vicente Sola y Nora Capello, reiteraron que al momento de presentarse la demanda uruguaya los bloqueos ya no existían. “Sigue siendo una controversia en la que objeto no existe”, argumentaron los funcionarios, según relataron a LANACION.com fuentes de la Cancillería.
Uruguay, en tanto, volvió a hacer hincapié en la “omisión” del gobierno nacional para evitar las protestas que durante casi todo el verano pasado impidieron la circulación hacia el país vecino en dos de los tres pasos internacionales.
Para la Argentina, la política de disuasión aplicada fue la “medida razonable”, agregaron los voceros.
Ayer las delegaciones de ambos países presentaron sus respectivos testigos ante los jueces -uno argentino, otro uruguayo y otro español- los argumentos de sus posiciones en el edificio que la Corte ocupa frente al Parque Rodó, en la capital uruguaya.
A partir de ahora, cada una de las partes deberá presentar por escrito, en una semana, estos mismos alegatos que expusieron hoy. Allí se podrá agregar más información.
Antes de la sentencia. Esa será entonces la última oportunidad de ambos países para defender sus posturas. El tribunal arbitral tendrá tiempo hasta el 7 de septiembre para dar a conocer su decisión, aunque todo indica que el fallo se conocerá este mes.
Argumentos en pugna. En la audiencia de ayer, el eje de la exposición de los seis testigos argentinos fue demostrar que, lejos de la omisión que denuncia Uruguay, la administración de Néstor Kirchner tuvo una actitud activa frente a los cortes de rutas e intentó morigerar el efecto de las protestas que se prolongaron durante todo el verano.
La docena de testigos uruguayos se esforzó, por el contrario, en demostrar el perjuicio económico que provocó a este país la interrupción del tránsito en dos de los tres puentes internacionales.
Origen. La demanda interpuesta por Uruguay plantea que el Estado argentino incurrió en “omisión” en la adopción de medidas “apropiadas para prevenir y/o hacer cesar” los cortes en los puentes que unen Gualeguaychú con Fray Bentos y Colón con Paysandú, que estuvieron bloqueados alternativamente hasta mayo pasado.
Además, Uruguay asegura que los bloqueos generaron pérdidas económicas que calcularon en 400 mil dólares.
Defensa. La Cancillería argentina, en cambio, sostiene que el Gobierno está obligado por la Constitución a respetar la libertad de expresión (al que calificó como derecho humano), por sobre otros derechos como la libre circulación de las rutas, en lo que se interpretó como una justificación de los bloqueos.
Asambleístas, en alerta. En tanto, la asamblea ambiental de Gualeguaychú confirmó hoy la realización de nuevas protestas para mantener vigente el reclamo contra las pasteras de la finlandesa Botnia y la española ENCE que se construyen a orillas del río Uruguay.
Uno de sus integrantes, Osvaldo Moussou, ratificó la puesta en marcha de una campaña de “concientización” para que los ciudadanos argentinos no veraneen en Uruguay durante la próxima temporada.
“No queremos que con la plata de los argentinos se financien las obras de las fábricas de celulosa”, dijo el asambleísta en diálogo con radio 10.
En este sentido, Moussou recordó: “El presidente uruguayo (Tabaré Vázquez) dijo que si los bancos internacionales no les dan dinero a las papeleras, Uruguay se lo va a dar, y no queremos que con la plata de los argentinos se financien las obras”.
El vecino, que insistió en que la asamblea rechaza que la campaña sea denominada “boicot”, explicó que, si bien todavía no está decidida la metodología de la campaña, “seguramente será a través de afiches, solicitadas y por los medios de difusión”.
A las embajadas. También adelantó que los integrantes de la Asamblea volverán a protestar frente a las embajadas de Finlandia y España en la capital para “explicar la lucha y tratar de concientizar a la gente, de una manera totalmente pacífica”.
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