EL GOBIERNO INTENTA BAJARLE EL TONO A LA DISPUTA CON SCIOLI
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, intentó esta mañana bajarle el tono a la disputa que parte del gobierno de Kirchner mantiene con el vicepresidente Daniel Scioli por los eventuales aumentos en las tarifas de servicios públicos y la media sanción en Diputados a la derogación de las leyes del perdón. Fernández reconoció que existen opiniones distintas pero pidió “no magnificar” el roce.
“El vicepresidente ha expresado una opinión propia, pero el Presidente y sus ministros están totalmente competentes en lo que debemos hacer”, expresó el jefe de Gabinete esta mañana, en declaraciones radiales. Además, expresó que se trata de “una diferenciación conceptual”.
Fernández admitió que “la opinión del vicepresidente es distinta” de la que tienen el jefe del Estado, Néstor Kirchner, y sus ministros respecto a la nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, y de un posible aumento de tarifas. Sin embargo, pidió “no magnificar” esas divergencias.
Las fricciones comenzaron el martes, cuando el vice anunció que los servicios de luz y gas iban a subir en octubre. El gobierno de Kirchner se mostró siempre duro frente a los reclamos de las privatizadas -compartidos por el Fondo Monetario Internacional- y salió a desmentir a Scioli.
Pero el vice también insinuó una diferenciación al asegurar que el voto de los diputados por la derogación de las leyes de OIbediencia Debida y Punto Final era “jurídicamente cuestionable”. Otra vez, la línea de ministros más cercana a Kirchner se esforzó por aclarar que se trataba de una opinión personal que no era compartida en el resto del Ejecutivo.
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