EL GOBIERNO IRANÍ VUELVE A CARGAR CONTRA ISRAEL
Como era de esperar, el exabrupto del presidente de Irán Mahmud Ahmadinejad sobre “borrar del mapa” a Israel siguió provocando reacciones en cadena. Y aunque el gobierno iraní subió la apuesta con más críticas a ese país y llamando a su gente a “amotinarse”, recibió ayer duras condenas ya no sólo desde Israel, Estados Unidos y países europeos, sino también de su aliado Rusia, la Comisión Europea, países latinoamericanos como México y las propias Naciones Unidas, cuyo secretario general Kofi Annan se sintió “consternado” por los dichos del iraní.
El miércoles, Ahmadinejad dio un discurso sobre “El mundo sin sionismo” ante 4.000 estudiantes iraníes y llenó de amenazas a Israel, en un tono que recordó los inicios de la Revolución Islámica de 1979. El presidente iraní asumió en junio apoyado por clérigos radicalizados y una base popular empobrecida.
Mientras Israel ayer oficializó su reclamo de que Irán sea expulsado de la ONU (el miércoles lo había pedido el vicepremier Shimon Peres y ayer el primer ministro Ariel Sharon instruyó a sus diplomáticos a iniciar la gestión), el gobierno de Ahmadinejad, lejos de frenar la escalada verbal, convocó a su pueblo a manifestarse contra “los crímenes de Israel contra la nación palestina” y pidió a sus diplomáticos en Europa que protesten por haber sido convocados por varias cancillerías a dar explicaciones.
A su vez, la televisión pública dijo que el gobierno de Sharon guió las protestas de Estados Unidos y los países europeos contra las declaraciones de Ahmadinejad. Y el canciller Munacher Mottaki afirmó que la reacción de países europeos fue “apresurada” y “con el fin de encubrir los crímenes que ocurren estos días en las tierras ocupadas (palestinas)”. Al mismo tiempo se refirió al incumplimiento de Israel a las decisiones internacionales refiriéndose a “instalaciones nucleares israelíes no vigiladas en los territorios ocupados” y recordó que su país nunca reconoció oficialmente al estado de Israel.
Por su parte, el canciller israelí, Silvan Shalom, advirtió que Irán quiere destruir a Israel con una bomba atómica que podría fabricar “en seis meses”. El tema nuclear está en el telón de fondo del conflicto. Fuera de los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia y China), que se reconocen como potencias nucleares, se cree que únicamente otros 3 países —Israel, Pakistán e India— también la desarrollaron. Estados Unidos y Europa vienen presionando a Irán por el desarrollo de su energía nuclear, que Teherán afirma es con fines pacíficos.
En Estados Unidos, tras el repudio de la Casa Blanca a los dichos de Ahmadinejad, ayer varios legisladores pidieron informes. Y en Europa, una cumbre de dirigentes de la UE en Hampton Court, cerca de Londres, condenó con “la mayor firmeza” a Teherán. Tony Blair, premier británico y actualmente presidente de la UE, señaló: “Si ellos (los iraníes) siguen por este camino, entonces las personas creerán que son una verdadera amenaza a la seguridad y estabilidad de nuestro mundo”. Y agregó: “En los próximos días hablaremos con nuestros aliados más importantes. Todavía no me había pasado que el presidente de un país diga que quiere borrar a otro país. Eso es inaceptable, toda esa postura respecto a Israel, al terrorismo y a la cuestión de las armas atómicas”.
Aunque en muchas partes las expresiones del presidente iraní se interpretaron menos como una declaración de intenciones, que como un eslogan típico de manifestaciones islámicas radicalizadas, las reacciones se ampliaron a otros países.
Fue el caso de Rusia, que en temas nucleares se distanció de las críticas de Estados Unidos y Europa a Irán. El gobierno de Vladimir Putin criticó a Teherán y aunque dijo que no cambiará su postura de no avanzar en la ONU contra el desarrollo atómico iraní (considera que la Agencia Internacional de la Energía Atómica, AIEA, es competente en la materia y hasta ahora no halló pruebas negativas), el canciller Sergei Lavrov calificó de “inaceptables” las declaraciones del presidente iraní. Para Lavrov, “los que insisten en que el caso nuclear iraní sea presentado ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas tienen ahora un argumento complementario”, admitió.
Este contenido no está abierto a comentarios

