EL GOBIERNO LE ADVIERTE A SUEZ QUE NO PUEDE IRSE EN UN PLAZO MUY CORTO
Mientras se debate el futuro de Aguas Argentinas después de que Suez, la controlante de la empresa de servicios públicos, anunciara su salida y cuando gana lugar en el centro de la discusión el tema de los plazos en los que se podría hacer la transición hacia otro operador, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, aseguró que el contrato le impide a la compañía francesa retirarse intempestivamente y que hacerlo le traería “dolores de cabeza”.
Ante una consulta puntual, el ministro dijo que no hace falta llegar a un acuerdo con Suez para que se quede un año mientras se lleva a cabo la transición ya que “el contrato lo dice” y “tomar cualquier tipo de decisiones unilaterales desde el punto de vista de la empresa le traería dolores de cabeza por incumplimientos del contrato en términos de inversión”.
En declaraciones a radio Mitre, Fernández señaló que, en caso de que se concrete la salida del actual operador de Aguas Argentinas, el nuevo administrador “tiene que ser alguien con la suficiente experiencia como para que el usuario no se entere” del cambio.
Al mismo tiempo, aunque no la negó, relativizó la posibilidad de que el Estado asuma la conducción de la empresa ya que, dijo, no escuchó al presidente Néstor Kirchner decir que el Estado vaya a hacerse cargo. La posibilidad había sido admitida ayer por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
En cuanto a la deuda de U$S 76 millones que Aguas Argentinas mantiene con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por la que se rompieron las relaciones con Suez, dijo que no necesariamente pasaría al Estado y que esas “son cosas que se pueden incluir en una nueva discusión”.
Mañana por la tarde se reunirá la Asamblea de Accionistas de Aguas Argentinas en un encuentro en el que se debatirá el planteo del directorio de pedir la rescisión del contrato. Al menos dos accionistas (el gremio y el Banco de Galicia) votarán en contra.
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