EL GOBIERNO LE CIERRA LA PUERTA A UNA SUBA DE SUELDOS POR DECRETO
Tras la reunión que a última hora de ayer mantuvo el presidente Néstor Kirchner con varios de sus ministros por la escalada de conflictos gremiales, el Gobierno salió a rechazar tajantemente que evalúe una suba de sueldos por decreto. El ministro del Interior, Aníbal Fernández, afirmó que el Ejecutivo “no actúa por espasmos” ni bajo “presiones”.
Sin embargo, en declaraciones radiales, el ministro reconoció el derecho de los trabajadores a reclamar mejoras. Y sostuvo que la vía sigue siendo en el pensamiento de la Casa Rosada la de las “negociaciones” como establece la ley.
Fernández señaló que “cuando la desproporción es la que impera ante el reclamo, el Estado deberá regularlo” para evitar que las medidas de fuerza “compliquen con accesorios la situación en la que nos encontramos”.
Ante el recrudecimiento de protestas, el Gobierno puso el tema entre lo más urgente de su agenda. Así quedó reflejado en el encuentro que mantuvieron anoche Kirchner, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, a la que se sumó el de Salud, Ginés González García.
Uno de los temas que más preocupan al Gobierno es el del hospital Garrahan. Sucede que en este caso los afectados por el paro son los niños internados allí y ayer fracasaron los intentos del Ministerio de Trabajo por encontrar una solución y los empleados no médicos del hospital anunciaron que iniciarán hoy un nuevo paro de 72 horas en reclamo de un aumento salarial del 70 por ciento.
Una fuente del Gobierno le dijo ayer a Clarín que “muy probablemente” hoy se podría lograr un acuerdo. “El problema reside en que un dirigente de ATE mantiene una posición intransigente porque está tratando de instalar su candidatura por un partido de izquierda”, explicó.
Otro de los temas analizados fue el conflicto de los trabajadores de LAFSA, que protestaron ayer en Aeroparque y todo terminó con un fuerte enfrentamiento con la Policía. Hubo unos 30 heridos —cinco de ellos debieron ser internados— y dos detenidos.
A raíz de estos incidentes, grupos piqueteros que marcharon ayer anunciaron anoche que si los dos trabajadores de LAFSA detenidos no son liberados, volverán a marchar hoy a las 13 al Ministerio de Justicia.
El auge de los conflictos gremiales ya había comenzado a fines del año pasado. El problema radica en que el Gobierno siempre apostó a que fueran canalizados a través de la CGT. Lo que sucede es que en muchos casos los trabajadores en conflicto no responden a las estructuras sindicales tradicionales.
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