EL GOBIERNO LE CONTESTÓ A DE LA RÚA
“Los dichos de De la Rúa son de una estatura muy chata. Tiene un concepto muy pobre de la política, un concepto berreta en el que se hacen acciones para sacar ventajas políticas. Son cosas que no tienen sentido. El Gobierno tiene seriedad y De la Rúa no supo tenerla en su momento”, manifestó el ministro del Interior Aníbal Fernández, en relación con las declaraciones realizadas ayer en Canal 9 por el ex presidente Fernando de la Rúa, en las que culpó al Gobierno de Kirchner por la denuncia del caso de los sobornos en el Senado.
Fernández rechazó que el Gobierno esté detrás de la declaración clave realizada por el ex secretario parlamentario del Senado Mario Pontaquarto. Al respecto, destacó que el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, durante una reunión que mantuvo con el ex funcionario del Senado “le ofreció la tranquilidad que necesitara” para declarar, pero “en tanto y en cuanto” realizara la denuncia ante la Justicia y no frente a la prensa.
Además, el titular de la cartera política subrayó que Alberto Fernández “no se reunió (con Mario Pontaquarto) en un café en Villa Caraza, se reunió en la Jefatura de Gabinete”.
Fernández salió a rechazar así las acusaciones de De la Rúa acerca de que la declaración del ex secretario Parlamentario del Senado -quien involucró al ex presidente en el caso de sobornos- fue impulsada por el Gobierno.
Consultado acerca de si el ex senador, Mario Pontaquarto, debería estar preso, Fernández aseguró: “En principio, está caratulado como cohecho, pero da para un montón de otras calificaciones: malversación de caudales públicos, cohecho agravado y aun la asociación ilícita”.
“Si el caso es recaratulado, Pontaquarto puede quedar en prisión”, dijo.
Los dichos de De la Rúa
El ex presidente Fernando de la Rúa admitió anoche que “puede ocurrir” que un jefe de Estado “no sepa” que alguien de su administración haya incurrido en un hecho de sobornos.
“Puede ocurrir que el Presidente no sepa algo que pasa en esferas inferiores de su gobierno. Es la historia de la corrupción en la Argentina”, dijo De la Rúa.
En este sentido, el ex mandatario advirtió: “Yo no rechazo el hecho en sí, sino que ordeno investigarlo” cuando se le preguntó si creía que habían existido sobornos en el 2000.
El ex presidente Fernando de la Rúa reconoció anoche que cometió “errores” durante su mandato, que terminó abruptamente el 21 de diciembre de 2001, tras los graves incidentes en la Plaza de Mayo.
Asimismo, dijo que asumió los errores de “la dispersión de la Alianza” y de algunas decisiones de Gobierno, que en cierto sentido “se debieron tomar por obligación”.
El ex presidente aseguró que renunció a su cargo por una “conspiración que obstaculizaba el avance del país”.
“Además por la violencia que trajeron, que iniciaron varias provincias y continuaron en la Capital, y que fue organizada. Como demócrata consideré que debía dar un paso al costado, para continuar con la democracia”, explicó en declaraciones televisivas.
De la Rúa comentó que en ese momento también se estaba “dentro de una profunda crisis político-financiera”.
El ex presidente aseguró que desde el inicio de su gestión tuvo “a toda la prensa en contra desde el principio”, por lo que se mostró una imagen débil de su investidura.
“La gente empezó a trastocar la imagen del presidente, a través de los imitadores y de la prensa que la tuve en contra desde el principio”, señaló De la Rúa.
“Cuanto más se llegue a la verdad, mejor, pero que se diga que yo participé de esa reunión es una falsedad total”, comentó De la Rúa sobre las denuncias de Pontaquarto.
De la Rúa indicó que “tenía temor a una corrida bancaria”, algo que finalmente sucedió y no pudo contener. “Sin embargo, quedó visto que contra los mercados no se puede. Porque mientras nosotros estábamos contentos con las gestiones internacionales, se les decía a la gente que retire sus dineros de los bancos”, explicó De la Rúa.
El ex presidente sostuvo que “estaba hasta la cabeza con todos los problemas que tenía el país”, durante su ejercicio del poder. “Cada día de mi Gobierno estuve al tanto de los problemas del país, en cada momento y en cada viaje, estaba pendiente de lo que sucedía”, explicó.
Además, De la Rúa destacó la figura de su esposa Inés Pertiné por su “bajo perfil” y “actitud honrada y solidaria con los más humildes”, y de su hijo Antonio, a quien la prensa atribuyó “todo tipo de cosas por su noviazgo” con la cantante colombiana Shakira.
“Es una persona honesta, decente, pobre y sin recursos que busca abrirse camino en la vida”, dijo.
El ex presidente mencionó los nombres del diputado Carlos Ruckauf y del intendente de Moreno, Mariano West, como dos dirigentes justicialistas que impulsaron la “conspiración” contra su gobierno.
Y luego aseguró que representantes de la oposición “trajeron al centro de la Capital, organizadamente”, una manifestación para exigir su renuncia el 20 de diciembre de 2001, que culminó en una “dolorosa tragedia” tras la represión brutal de la Policía, que provocó decenas de muertes
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