EL GOBIERNO LES PIDE A LAS PETROLERAS QUE AUMENTEN LA ENTREGA DE GAS
Tras otro día con cortes de electricidad y gas a las grandes industrias y luego de varias reuniones durante el fin de semana con los directivos de las principales empresas, el Gobierno intentará cerrar hoy un acuerdo con las petroleras para tratar de paliar los efectos de la actual crisis gasífera, que promete alcanzar su máxima intensidad con la llegada del invierno.
Resignados a tener que convivir tres meses antes con las restricciones de suministro que habitualmente afloraban en los días de bajas temperaturas, la Secretaría de Energía, que comanda Daniel Cameron, busca acordar ahora una salida de emergencia que permita administrar la escasez de gas de la mejor manera.
Tras haber cerrado el 2003 con fuertes aumentos en la demanda industrial (11% respecto 2002), en el sector residencial (8%) y en el consumo de GNC (70%); el consumo de gas en los primeros dos meses de este año volvió a mostrar un suba superior al 10%, que no se ha podido cubrir con el actual nivel de producción.
Para evitar un agravamiento de la situación, que ya está afectando a la actividad productiva en varias provincias, las autoridades de Energía quieren arrancarles a las petroleras un compromiso destinado a elevar la oferta de gas en los próximos meses.
A cambio de ese “esfuerzo productivo extra” (que de todas maneras no evitará las restricciones en los meses de invierno), el Gobierno aceleraría los cambios regulatorios y los ajustes tarifarios para el GNC y los medianos y grandes usuarios que fueron anunciados a mediados de febrero. A diferencia de los aumentos para el sector eléctrico, los ajustes en el gas quedaron demorados. Según el compromiso que asumió el Gobierno ante el FMI, esos incrementos para las tarifas reguladas deberían entrar en vigencia antes del 1º de mayo, pero esa fecha podría adelantarse si prospera el nuevo esquema que están negociando los funcionarios con las petroleras.
Junto con la puesta en marcha del mecanismo para ajustar las tarifas reguladas (que requiere un acuerdo previo del precio del gas con los productores y una posterior convocatoria a una audiencia pública), el Gobierno también reglamentaría las modificaciones regulatorias que introdujeron los decretos 180 y 181.
Entre otros cambios clave, esas normas establecen que la totalidad de los medianos y grandes consumidores deben pasar a comprar el gas en forma directa a las petroleras o a las sociedades comercializadoras. En la práctica, esto ya se está registrando porque las industrias que necesitan asegurarse la provisión no tienen otra salida que negociar cara a cara con las petroleras y pagar el precio internacional del gas, lo cual implica una suba promedio del 155% en lo que abonaban desde fines de 2001.
Las reuniones entre el Gobierno y los directivos de Repsol-
YPF, Petrobras, Total, Pluspetrol, Pan American y Chevron San Jorge han sido permanentes desde el último martes. Hasta anoche, el único escollo que faltaba resolver era el vinculado con la pretensión oficial de que las petroleras que tienen demandas ante el tribunal internacional CIADI procedan a suspenderlas antes de conceder la vía libre a los cambios y las subas tarifarias.
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