EL GOBIERNO, MÁS COMPLICADO EN EL CASO DE LA COMISARÍA TOMADA
El desplazado titular de la comisaría de La Boca, Cayetano Greco, aseguró ayer a la Justicia que él dio la orden de recuperar la seccional tomada por el piquetero Luis D’Elía hace veinte días pero que el subsecretario de Protección Civil, José María Campagnoli, desautorizó el uso de la fuerza.
“Siendo que se trataba de un funcionario político de superior jerarquía, no me quedó otra alternativa que acatar lo ordenado por el señor subsecretario”, afirmó en un escrito de once carillas presentado al juez Jorge Urso.
De acuerdo con el comisario, Campagnoli explicó que “se trataría de negociar para no profundizar más el conflicto”. Y según su relato, “el propio Campagnoli comenzó el diálogo con D’Elía y sus secuaces”, como llamó el policía a los piqueteros.
La seccional 24ª fue tomada la noche del viernes 25 de junio por un grupo de piqueteros luego del homicidio de Martín Cisneros, un dirigente barrial de la Federación Tierra y Vivienda (FTV), la organización que lidera D’Elía.
Los piqueteros acusaron por el homicidio a Juan Carlos Duarte y aseguraron que era un delincuente “protegido” por esa comisaría. De hecho, los piqueteros recién abandonaron el lugar cuando fue detenido Duarte, ya en la madrugada del sábado.
Greco buscó así preservarse en este tema: es el único imputado por el fiscal Luis Comparatore en la causa abierta como consecuencia de una denuncia de la jueza María Angélica Crotto.
La magistrada afirmó que ella dio la orden de recuperar la comisaría pero que ésta no fue cumplida. Ayer, Greco confirmó la llamada y dijo no recordar “puntualmente” los términos de su diálogo con la jueza, aunque aseguró: “Dijo que proceda acorde a mi criterio y teniendo en cuenta la situación reinante”.
Ayer, Campagnoli dio su explicación. “Fui para evitar una situación cruenta. Nunca estuve en conocimiento de que existiera una orden para desalojar la comisaría. No recuerdo que el comisario Greco haya manifestado expresamente esa voluntad. Sí se percibía que estaba en su ánimo. Consideramos que había una salida pacífica. Un ingreso irreflexivo hubiese sido una catástrofe”, dijo anoche a Clarín.
Campagnoli no era el único funcionario en el lugar. También estaban allí su jefe, el secretario de Seguridad, Norberto Quantin; el jefe de Gabinete del Ministerio de Justicia, Juan Francisco Meritello, cuñado del ministro Gustavo Beliz; y el secretario de Relaciones con las Provincias, Rafael Follonier, por entonces funcionario de la Presidencia.
También estaban el jefe de la Federal, el comisario Eduardo Prados; el director general de Comisarías, Gustavo Ramos, los policías desalojados de la comisaría tomada y dos grupos de combate de la Guardia de Infantería.
Según Greco, el comisario Ramos “en voz fuerte y clara también dio órdenes tendientes a recuperar la comisaría. Campagnoli lo atajó y dijo que no se utilizaría la fuerza, ya que se debía negociar y consensuar”. Greco presentó el escrito junto a sus abogados, Juan Martín Cerolini y Marcelo Rochetti.
Fuentes del Ministerio de Justicia aseguraron que no hay contradicción entre lo que dijo Greco y lo que venían afirmando funcionarios de esa cartera.
Lo cierto es que al día siguiente de la toma, fuentes del Gobierno aseguraron que Crotto no pudo ser ubicada y que ningún juez se quería hacer cargo del caso. Así explicaron la llamada de urgencia al juez federal Norberto Oyarbide, quien firmó la orden de detención de Duarte. Además, el Gobierno calificó de “disparate” la denuncia posterior de la jueza.
Sin embargo, hay un dato que refleja cierta preocupación en la Secretaría de Seguridad, a la que el juez Urso pidió informes. Quantin, fiscal en uso de licencia, ya designó abogado por este tema. Es un defensor oficial. Dicen que así demuestra su voluntad de colaborar en el caso.
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