EL GOBIERNO, MAS DURO CON EL FMI
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, afirmó este mediodía que la Argentina no llegará a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que “postergue nuestras posibilidades de crecimiento o impida salir del proceso recesivo”. No obstante, Fernández consideró que las negociaciones que se llevan adelante con el organismo financiero internacional llegarán a “buen puerto”.
De este modo, Fernández fijó la posición del Gobierno, al persistir las diferencias con el organismo de crédito. Estas se refieren al monto del ahorro fiscal que exige el FMI (superior a 4% del producto bruto interno) y a que Washington no quiere comprometerse a una refinanciación total de vencimientos y pretende que la Argentina se haga cargo de pagar algunos compromisos usando sus reservas de dólares.
Sobre este último punto, el ministro, en una conferencia que brindó en la Casa Rosada, reveló que no se está considerando la posibilidad de pagar con reservas el vencimiento del 9 de septiembre, que asciende a 2.900 millones de dólares, porque “creemos que vamos a llegar a tiempo con el acuerdo” de mediano plazo.
Así, Fernández confirmó la postura del presidente Néstor Kirchner, quien ya tomó la decisión de no hacer ningún pago con las reservas del Banco Central, que en la actualidad están en 13.300 millones de dólares.
Fernández insistió que el Gobierno “no va a llegar a ningún acuerdo que postergue nuestras legítimas aspiraciones de crecimiento y la salida del proceso recesivo que Argentina vivió desde el ’97 en adelante”.
Cuando se le consultó sobre si el vencimiento del próximo 9 de septiembre se podría afrontar con reservas del Central, respondió que esa alternativa “no la consideramos porque creemos que vamos a llegar a tiempo con el acuerdo”.
El jefe de los ministros sostuvo que el Gobierno “quiere discutir con los organismos internacionales de crédito con una lógica distinta que la que imperaba en los últimos años, donde se firmaban acuerdos para perdurar”.
“Los argentinos ya sabemos donde conducen las lógicas aplicadas”, puntualizó el jefe de Gabinete, aunque se manifestó optimista de que “vamos a llegar a un acuerdo”.
El acuerdo se alcanzará “con la lógica de ser parte del mundo global, con inteligencia y con transparencia, y reclamando la parte que como país nos corresponde”, insistió. Y resaltó que “ser parte del mundo global, no nos condena a ser tontos”.
En ese sentido, Fernández ratificó que “la Argentina debe construir su propia producción que sea capaz de competir en un mundo que le exige competencia”.
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