EL GOBIERNO MUESTRA DUREZA ANTE LOS RECLAMOS POR SALARIOS
Tras la reunión que a última hora de ayer mantuvo el presidente Néstor Kirchner con varios de sus ministros por la escalada de conflictos gremiales, el Gobierno salió a rechazar tajantemente que esté en evaluación una suba de sueldos por decreto. El ministro del Interior, Aníbal Fernández, afirmó que el Ejecutivo “no actúa por espasmos” ni bajo “presiones”.
Sin embargo, en declaraciones radiales, el ministro reconoció el derecho de los trabajadores a reclamar mejoras. Y sostuvo que la vía sigue siendo, en el pensamiento de la Casa Rosada, la de las “negociaciones”, como establece la ley.
Fernández señaló que “cuando la desproporción es la que impera ante el reclamo, el Estado deberá regularlo” para evitar que las medidas de fuerza “compliquen con accesorios la situación en la que nos encontramos”.
Ante el recrudecimiento de protestas, el Gobierno puso el tema entre lo más urgente de su agenda. Así quedó reflejado en el encuentro que mantuvieron anoche Kirchner, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, a la que se sumó el de Salud, Ginés González García.
Alberto Fernández trató de navegar entre esa preocupación y la necesidad de transmitir calma. Si bien negó que exista una “escalada” del reclamo gremial, denunció que hay “contenidos partidarios” en los conflictos que se repiten en distintos sectores.
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