EL GOBIERNO NIEGA QUE EL PLAN DE AHORRO ENCUBRA UN AUMENTO DE TARIFAS
El presidente Néstor Kirchner rechazó este mediodía que el plan lanzado ayer por el Gobierno para bajar el uso de gas y electricidad implique un aumento encubierto de tarifas, y aseguró que se trata de un programa “para hacer un uso medido y correcto” de la energía que permita tener una visión de futuro”.
“No, es un plan de ahorro para hacer un uso medido y correcto (de la energía) que nos permita superar el 2004, consolidar el 2005 y tener una visión de futuro”, respondió Kirchner cuando se le consultó si el sistema de premios y castigos encubría un aumento tarifario.
Además, el mandatario volvió a asegurar que las relaciones con Chile son “excelentes”, a pesar de la ola de críticas del otro lado de la Cordillera por los recortes de gas argentino.
“Argentina ha cumplimentado absolutamente con la normativa que corresponde”, sostuvo el Presidente en el Aeropuerto “El Plumerillo”, de Mendoza, donde arribó esta tarde para encabezar actos de firma de convenio de obra pública y planes sociales. E insistió en que el que le vende gas a Chile “son las empresas petroleras y tienen que cumplir la normativa de Argentina”.
Garantías para el invierno
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, afirmó esta mañana que con las medidas anunciadas por el Gobierno destinadas a reducir el uso de gas y electricidad “está garantizado el consumo para el invierno” próximo.
“Entiendo que con esto garantizamos el consumo para el invierno, tenemos buenas expectativas para contener la demanda. Estamos preparando un plan de infraestructura para que en el 2005 vivamos más tranquilos, porque lo que no se ha hecho por descuido, vamos a tratar de hacerlo para no vivir momentos de zozobra”, manifestó Fernández. “Estamos evaluando -agregó- la creación de una empresa estatal que funcione como testigo. Hay que saber entender lo que se ha hecho. No voy a cargar contra un Gobierno que ha hecho acuerdos con empresas privadas”.
Sobre el sistema de premios y castigos para los consumidores, Fernández explicó que “es un sistema que nosotros hemos pensado teniendo en cuenta la experiencia de Brasil, buscando que el consumidor pequeño ahorre energía, porque esa energía se puede dedicar a la industria que la necesita en este momento”.
El régimen de premios y castigos alcanzará a las casas de familia y a los pequeños comercios. Pero el régimen incluirá distintas categorías. Para los hogares de menos consumo, habrá premios sólo si reducen el uso de combustibles respecto al mismo período del año anterior.
Para las casas de familia de mayor consumo, así como para los comercios, en cambio, habrá una condición: deberán ahorrar un 5% de su consumo del año pasado. El premio lo recibirán por los ahorros superiores a esa cifra. Y, en cambio, tendrán castigos por los incrementos de demanda también sobre ese número, equivalente al 95% de la luz o el gas usado en igual período de 2003.
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