EL GOBIERNO NO INTERVENDRÍA Y PREPARA UNA NUEVA LEY PARA EL PAMI
Aunque ya cuenta con la ley que se lo permitiría, el Gobierno dejó hoy en potencial una intervención al PAMI. El ministro de Salud, Ginés González García, estimó esta mañana que no sería necesaria porque los miembros del directorio que se oponían “han cambiado radicalmente de posición”. En realidad, los representantes de la CGT en la obra social que rechazaban el desembarco de los enviados del Ejecutivo no llegaron a un consenso sino que fueron desplazados por la central sindical.
De este modo, González García dejó entrever que la intención del Gobierno al impulsar los cambios en la ley del PAMI en el Congreso era generar una herramienta de presión para depurar el directorio de la entidad. Y todo indica que mantendrá la posibilidad de la intervención como una espada de Damócles sobre la CGT, que ahora deberá definir sus nuevos representantes inmersa en un profundo conflicto interno.
La conducción de la CGT oficial, liderada por el titular, Rodolfo Daer, anunció ayer la remoción de sus dos representantes en el PAMI, Domingo Petrecca y Reynaldo Hermoso. Ambos estaban fuertemente enfrentados con los representantes del Ejecutivo desde que se divulgó la cercanía que mantienen con el polémico senador Luis Barrionuevo.
Hoy, González García dio el conflicto por terminado. “Más allá de las controversias y las barbaridades que han dicho algunos, se ha superado todo”, expresó. Sin embargo, el sector de la CGT que responde a Barrionuevo ratificó a Hermoso y Petrecca en sus puestos, en un gesto simbólico que profundizó las divisiones en la central sindical.
En un intento por cambiar el foco del problema, el titular de la cartera de Salud anunció que, en lugar de la intervención, “por instrucción del presidente, trabajamos en una nueva ley que haga cambios estructurales”.
En este sentido, y teniendo en cuenta las rencillas de las últimas semanas, González García estimó que las históricas fallas del PAMI “no son problema de hombres, sino de estructuras: no sólo se tiene que pensar en la probidad de los hombres, sino también en cuestiones estructurales”
Otro que puso en duda la injerencia del Gobierno en el PAMI fue el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien aclaró que “hay que esperar una evaluación” de los directores designados por el presidente Kirchner antes de definir una intervención.
“Hay que quitarle dramatismo a todo este tema, que fue así por la forma y la reacción que tuvo la posición del Presidente”, sostuvo Fernández, quien insistió en que “lo único que se quiere es trabajar en el Pami, hacerlo bien, con transparencia”.
En declaraciones radiales, Fernández marcó la necesidad de que “la gente no dude, que tampoco sienta que hemos puesto dos directores para hacernos del poder en un lugar oscuro sino que hemos puesto a dos personas para que trabajen y para poner la máxima transparencia y la mayor gestión en el Pami”.
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