EL GOBIERNO NO TIENE APURO EN NEGOCIAR UN ACUERDO CON EL FMI
Néstor Kirchner ocupó ayer parte de su mañana en sacar algunas cuentas. Y pese a que con el FMI vencen 2.200 millones de dólares en lo que resta del año y otros 6.000 millones entre bonos y deuda con distintos organismos, el Presidente postergará la negociación de un acuerdo con el Fondo.
Dedicado de lleno a la campaña en la que decidió plebiscitar su propio gobierno, prefiere sentarse a la mesa después de octubre, según contó a Clarín un miembro del Gabinete.
Y por lo que pudo saber este diario, Roberto Lavagna camina en la misma dirección. Ambos piensan que no habrá tensión ni mercados alterados mientras la opción sea pagar y dejar para más adelante una negociación que se anticipa muy ardua.
“Usted se imagina negociar en medio de la campaña, con la oposición agitando reclamos del FMI. ¿Para qué?”, confirmó un funcionario.
La negociación de un acuerdo con el FMI volvió a escena el último lunes, luego de que el directorio del Fondo aprobara el llamado artículo 4, un reporte anual sobre la marcha de la economía. Ayer el representante argentino ante el FMI, Héctor Torres, admitió que la posibilidad de avanzar en un acuerdo dependerá de las exigencias que plantee el Fondo. En tanto, en Washington el FMI siguió sin dar a conocer el comunicado que oficialice la aprobación de los números de la economía.
“Es una evaluación que el organismo realiza con todos los países después de una prolongada discusión entre sus técnicos y los funcionarios. No implica demasiado”, evaluó el ex subsecretario de Finanzas Miguel Kiguel.
Pero desde el punto de vista del FMI, una vez aprobados los números de la economía —trámite que finalizó el lunes— Argentina queda habilitada para negociar un nuevo acuerdo. Aunque la decisión del cuándo está en manos del país. “Mientras al FMI se le pague puntualmente ayuda a su estrategia de disminuir su exposición en países donde quedó comprometido. Tal es el caso argentino, el brasileño y el turco”, comentó un ex negociador de la deuda.
“Salvo la posibilidad de refinanciar los vencimientos, que no es poco, no hay otro incentivo para acordar con el FMI”, señalaron en la Rosada.
En Economía apuntan que el Fondo se mostrará más duro que de costumbre en su reclamo por una solución a los bonistas que quedaron afuera del canje, la eliminación de impuestos que ellos consideran distorsivos, algún punto más de superávit fiscal, el ajuste de tarifas y hasta la compensación a los bancos por los amparos judiciales.
Y si en los acuerdos anteriores Washington ejerció un liderazgo entre los países del Grupo de los Siete, que son los accionistas del FMI, para inclinar la balanza, esta vez parece no mostrar interés.
“Algún tipo de acuerdo es deseable en función de refinanciar vencimientos. Pero habría que acordar antes de agosto ya que ese mes el FMi se toma vacaciones. Entonces, negociar ya y rápido no tiene mucho sentido”, dijo Alejandro Vanoli, economista del Plan Fénix.
—¿En el ínterin, hay recursos para pagar?
—Se puede estar varios meses más sin el FMI. Hasta diciembre existen herramientas para financiar los vencimientos.
En los cálculos que elaboran en Economía y la Rosada se mencionan para hacer frente a los vencimientos los 1.500 millones de dólares que ahorró el Tesoro y que están depositados en el Banco Nación.
También planean buscar financiamiento en el mercado local y algún anticipo al Tesoro por parte del Banco Central.
Para Kiguel, quedan varios temas espinosos a resolver en una negociación con el FMI. Desde las tarifas a la solución “razonable” para los bonistas, tal como exige el Fondo.
“Con flujos que no son para alarmarse y faltando tan poco para las elecciones, la opción de postergar el acuerdo es muy sensata”, concluyó.
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