EL GOBIERNO OTORGÓ UN AUMENTO SALARIAL A LOS TRABAJADORES DE LUZ Y FUERZA
Los trabajadores de la Empresa Provincia de la Energía (EPE) lograron ayer la afirmativa oficial de la empresa y del gobierno provincial a un aumento salarial no remunerativo de 240 pesos mensuales que comenzarán a percibir a partir del 1º de junio, a cambio de ajustarse a las nuevas disposiciones que fije el plan de reestructuración interna que se definirá en conjunto entre el interventor, Luis El Halli Obeid, y el gremio Luz y Fuerza, para lograr reducir el hurto de energía y que ese ahorro se traslade a una disminución del impacto tarifario que pueda sufrir el servicio eléctrico.
La planta de empleados de la EPE suma 3.018 trabajadores que serán beneficiados con el aumento anunciado ayer, lo cual provocará un importante impacto en el presupuesto 2004 de la firma estatal.
Aunque el titular del gremio en el sur provincial, Alfredo Romero, argumentó que el aumento fue otorgado como “reconocimiento a un atraso salarial” que se remonta a 1997 –año en el que los trabajadores aceptaron una reducción del 25 por ciento de sus haberes para trasladar ese ahorro a una rebaja de las tarifas ofrecidas a grandes usuarios– y como consecuencia de la exclusión que habían sufrido cuando el gobierno provincial decidió aumentarle 80 pesos a todos los trabajadores del sector público, en verdad, el actual interventor busca “captar la voluntad y colaboración de los trabajadores” para llevar adelante su plan de reducción del hurto de energía.
“Todo tiene una moneda de cambio –admitió Romero– y en este caso aceptaremos acordar una reestructuración interna que permita bajar el nivel de hurto de energía y generar un ahorro que a su vez logre frenar la suba de tarifas del servicio eléctrico”, explicó el titular del gremio Luz y Fuerza.
Los trabajadores de ese sindicato fueron históricamente los mejor pagos de toda la administración pública, por lo cual el gobierno provincial había diferido a este sector el aumento reclamado por los gremios nucleados en la intersindical estatal desde mediados del año pasado. “Después de la marcha conjunta que hicimos con docentes y trabajadores de UPCN, ellos recibieron 80 pesos de aumento y nosotros nada. Entonces esperamos, pero ahora nos correspondía recibir una equiparación”, agregó Romero.
De todos modos, el dirigente gremial dejó en claro que de todas maneras no está “conforme” con lo logrado. “Con esta compensación todavía no llegamos a recuperar lo que resignamos en 1997”, dijo. Desde el lunes próximo, la empresa abre un proceso de negociación y acuerdo entre el gremio y la intervención para definir “una reestructuración interna total” que no implicará ni reducción de personal, ni aumento de la jornada laboral, pero sí “colaboración plena” para achicar el nivel de hurto y la pérdida de energía.
“No sabemos si se va a lograr, pero lo que la empresa pierde por el robo de energía es impresionante”, dijo Romero, quien se comprometió a “acompañar el proyecto oficial”.
El impacto anual de la suba será de cinco millones
El aumento que a partir del primero de este mes comenzará a percibir todo el plantel de empleados de la Empresa Provincial de la Energía, 3.018 trabajadores, significará una erogación global mensual de 725 mil pesos más de los previstos hasta ahora. Esto, sumado desde junio hasta diciembre, implicará una aumento del costo salarial de un poco más de cinco millones de pesos. Una cifra de todos modos pequeña en relación al presupuesto global de la empresa estatal previsto para el 2004, que asciende a 550 millones de pesos.
El secretario general del gremio Luz y Fuerza, Alfredo Romero, recordó que en 1997 el sector había accedido a una rebaja de haberes del 25 por ciento en toda la escala salarial, lo que permitió un importante ahorro anual a la empresa que en ese momento se trasladó a una rebaja tarifaria para el sector de grandes clientes.
“Ése año el ahorro global que se logró fue de 35 millones de pesos, como paquete, y eso se trasladó por completo a una rebaja de tarifas al sector de grandes clientes”, recordó Romero. El aumento presupuestario que ahora significará el incremento otorgado, y que sumará unos cinco millones hasta fin de año, de todos modos puede quedar neutralizado si la empresa logra un efecto importante en materia de disminución de robo de energía, ya que la pérdida que sufre por ese concepto “es millonaria”, según explicó Romero.
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