EL GOBIERNO PIDIÓ EXPLICACIONES POR LAS ARMAS NUCLEARES BRITÁNICAS
El ministro de Defensa, José Pampuro, reconoció que el informe británico sobre la presencia de armas nucleares en buques ingleses durante la guerra de Malvinas “preocupó mucho” al Gobierno. Por esta razón, esta tarde el gobierno argentino citó al embajador británico en Buenos Aires para entregarle una nota dirigida a la cancillería británica en la que le pide “explicaciones e información” sobre el tema.
Sin embargo, como el embajador Robin Cristopher se encontraba de viaje, la misiva fue entregada por la Cancillería argentina a su segunda en la sede diplomática inglesa, Catherine Rogle.
En tanto, la Cancillería difundió una declaración en la que lamentó “profundamente que el Reino Unido haya desoído las denuncias formuladas, en su momento, por la Argentina sobre esta situación”.
El texto señala que “este hecho podría haber tenido tremendas consecuencias para los habitantes, los recursos naturales y el medio ambiente de la región” por lo que asegura que resulta “inaceptable que se lo pretenda justificar por razones logísticas, en una operación dirigida a mantener la situación colonial en el Atlántico Sur”.
Por otro lado, en declaraciones realizadas a radio América, Pampuro indicó que “hay dos o tres naves que quedaron varadas en el fondo del océano” y planteó que hay que “ver si hay algún rastro de esta cosa que hoy se conoce públicamente” en el Reino Unido.
El informe, al que accedióClarín a través de fuentes oficiales argentinas, generó que el presidente Néstor Kirchner se reuniera anoche de urgencia con sus colaboradores para evaluar el impacto de esta noticia.
El reporte entregado por las autoridades británicas lleva un acápite a modo de título: “Puntos sobre incidente con armamento nuclear en 1982”. Inmediatamente sostiene que “la fuerza de tareas que se constituyó para ir al Atlántico Sur durante el conflicto de 1982 incluyó navíos que -rutinariamente- estaban equipados con armamento nuclear”.
Justifica luego la existencia de los arsenales en que “en vista de la urgencia con que la Fuerza de Tareas debió ser desplegada, se decidió no retirar las armas nucleares antes de su partida hacia el Altántico Sur para proceder a su retiro en cuanto fuera posible hacerlo inmediatamente después. Las armas en cuestión eran cargas nucleares de profundidad WE 177 y variantes inertes y de vigilancia”.
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