EL GOBIERNO PREPARA UNA MISIÓN PARA VIAJAR A VENEZUELA
La irrupción de productos argentinos en el mercado mundial necesita de una política agresiva. El viaje que el presidente Néstor Kirchner emprendió con éxito a China con 270 empresarios sirvió de ejemplo para los tiempos por venir. El paso siguiente es la Macro Rueda Binacional de Negocios en la Isla Margarita, Venezuela, con la asistencia de más de 250 empresarios argentinos que tendrán la posibilidad de vincularse con pares venezolanos.
La cumbre está organizada por el Ministerio de Planificación Federal, la Cancillería y el BICE. Lo notable de las expectativas es revelado por la inscripción de 400 empresarios, los cuales tienen una cita en horas del mediodía de hoy en el Palacio San Martín para ser informados de los requerimientos. El boom exportador se puede entender desde la siguiente cifra: nuestro país pasó de tener 11.500 empresas a 14.000.
La llave para potenciar los negocios entre la Argentina y Venezuela deviene de la firma del convenio para la compra de fuel oil firmado el 6 de abril por el ministro Julio De Vido. La figura para reembolsar el dinero es un fondo fiduciario que por la venta de un millón de toneladas de fuel oil a valor de mercado, Venezuela compraría productos argentinos. La cuenta potencial es de aproximadamente de u$s260 millones por la compra del combustible, y a la fecha la suma asciende a 20 millones. Esto habilita para la transacción en forma automática que favorecerá abiertamente a los empresarios criollos.
Julio De Vido se entusiasma: “Es una gran oportunidad para la Argentina; vamos a trabajar para seguir ganando mercados. El sistema del fondo fiduciario es una herramienta importante, se deposita un porcentaje contra cuarenta y cinco días luego del desembarco del fuel oil y doce cuotas consecutivas de pago”.
El secretario de Comercio y Relaciones Económicas, Martín Redrado, viene trabajando en tiempo récord la misión. “Estamos recuperando la relación comercial que habíamos perdido con Venezuela. Hay que resaltar que las pequeñas y medianas industrias tendrán protagonismo en esta macrorrueda de negocios. Desde la Cancillería estamos dando todo el apoyo logístico a los empresario”, comenta Redrado.
En el armado de la agenda participan activamente Claudio Uberti, del Ministerio de Planificación, además de las áreas de Energía, Transporte, Comunicaciones y Obras Públicas. No se descarta la posibilidad de que Néstor Kirchner participe del cierre de las jornadas de negocios. La invitación corrió por cuenta de Hugo Chávez y del ministro de Energía y Minas, Rafael Ramírez Carreño. Aunque el Presidente tiene agendada una visita para el 22 de julio a Bolivia y depende de ello ir a Venezuela. El desarrollo gasífero del país del altiplano es importante, por lo que De Vido está enviando a Daniel Cameron y a Cristian Folgar a ofrecer un seminario sobre la estrategia del uso del gas.
Durante la ronda, el gobernador de Buenos Aires, Felipe Solá, tendrá la ocasión para organizar lo anunciado por Hugo Chávez en los Astilleros Río Santiago para el mantenimiento de los tanqueros y la fabricación de unidades para la flota de PDVSA.
La misión comercial a Pekín y Shanghai fue un avance importante para intensificar las relaciones comerciales en el orden de “complementariedad”, como fijo Kirchner. El ministro De Vido volvió del viaje con la impresión de que China tiene la necesidad de invertir fuera de su territorio y que el motor de ello son los excedentes financieros.
Se entiende que el tratamiento de negociación con los chinos pretende un “gran trabajo” y a la vista aparecen viajes de Ricardo Jaime (Transporte) para entablar diálogo con autoridades ferroviarias, y de Ezequiel Espinosa, del Enarsa, quien tiene que diseñar un plan de acción con la Corporación China de Petróleo. En los hechos, está la carta de compromiso para financiar el paso Aguas Negras y el anunciado puerto cerealero en Timbues con una inyección de u$s25 millones.
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