El Gobierno prevé desacelerar el gasto en seguridad para 2015
Según el presupuesto que elevó al Congreso, planea aumentarlo sólo 13,3 por ciento, un tercio de la inflación real. Además, hasta ahora ejecutó sólo el 38,2 por ciento de lo previsto para todo este año.
Lo advierten todas las encuestas: la inseguridad encabeza el ranking de las principales preocupaciones ciudadanas. Sin embargo, el Gobierno parece no advertirlo, pues, de acuerdo con el proyecto de ley de presupuesto 2015 que envió al Congreso, los fondos destinados a la función “Seguridad Interior” aumentarán sólo un 13,3 por ciento, lo que representa apenas un tercio de la inflación real y se ubica, incluso, por debajo del índice inflacionario del 22% que el Gobierno estimó para el cierre de este año.
En efecto, según la iniciativa oficial, en 2015 se asignarán 36.600 millones de pesos a cumplir los distintos programas dedicados exclusivamente a atender la seguridad interna, sin los gastos administrativos. Este presupuesto abarca el del Ministerio de Seguridad, que conduce María Cecilia Rodríguez, y los de las principales fuerzas nacionales: Policía Federal, Gendarmería, Prefectura Naval y la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Este año, el presupuesto global para todas estas áreas cerrará en casi 32.300 millones de pesos, según anticipan las estimaciones del Ministerio de Economía.
El problema de la inseguridad, que se palpa en el creciente número de delitos, fue motivo de una fuerte controversia la semana pasada entre el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, y el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.
En la Conferencia Nacional de Jueces, que este año se celebró en Mar del Plata, Lorenzetti advirtió que se necesitan “políticas concretas y coordinadas para mejorar el nivel de seguridad de nuestra población”, y pidió medidas “claras” desde el Estado para combatir el flagelo del narcotráfico. Al día siguiente, un Capitanich visiblemente molesto le respondió con dureza: criticó a los jueces porque, a su juicio, no actúan con mayor eficiencia y recordó, además, que éstos no pagan el impuesto a las ganancias. “¿Por qué con el mayor presupuesto para la Justicia en los últimos 30 años no existe un correlato de eficiencia y calidad de gestión?”, retrucó Capitanich.
En favor de Lorenzetti intercedió el diputado Miguel Bazze (UCR), miembro de la Comisión de Seguridad Interior. “El jefe de Gabinete es un gran irresponsable que, en lugar de encarar los temas de fondo, que son la inseguridad y el narcotráfico, intenta descalificar los juicios del presidente de la Corte Suprema a partir de otro tipo de cuestiones que no tienen vinculación con el tema”, sostuvo.
También el diputado Alberto Asseff (Frente Renovador) cuestionó la política de seguridad del Gobierno. “De cada 100 pesos, 2,92 van a la seguridad. Colombia destinará el 13% para defensa y seguridad en un contraste total con nuestro país. Por la desastrosa política en el área, en 2015, de cada 100 pesos 13,39 irán a pagar subsidios e importaciones energéticas, lo cual habla a las claras de un presupuesto desbalanceado y, para peor, dibujado”, asestó.
Llamativa subejecución
Si el jefe de Gabinete habla de presupuesto y de calidad de gestión, debería mirar más de cerca lo que sucede en el Ministerio de Seguridad. Llama la atención que esta cartera, clave en su misión de trazar una estrategia coordinada y federal de combate al delito y de dirigir las fuerzas de seguridad, tenga un nivel de subejecución por demás notorio. En efecto, al 28 del mes pasado, el Ministerio de Seguridad sólo gastó el 38,21% de su partida, cuando el promedio de ejecución se eleva, a estas alturas del año, al 80%.
“Está claro que si bien el Gobierno invierte en más policías y patrulleros, lo que no tiene es una estrategia clara contra la inseguridad. Y los resultados están a la vista -abonó la diputada Patricia Bullrich (Unión Pro), presidenta de la Comisión de Legislación Penal-. Esto demuestra que la gestión de Cristina Kirchner sólo incrementa el presupuesto en aquellas áreas que le puedan dar rédito político, sobre todo en un año electoral como el que viene.”
La legisladora reprochó que el oficialismo en el Congreso tampoco asuma la gravedad del problema de la inseguridad. “Hay decenas de proyectos de ley cajoneados por la mayoría kirchnerista. En nuestra comisión quisimos tratar varias iniciativas, por ejemplo, la de flagrancia, por la cual proponemos instrumentar un procedimiento especial y más ágil para los delitos cometidos in fraganti. También está pendiente la iniciativa para hacer más exigentes las excarcelaciones”, advirtió Bullrich.
Esta parálisis se verifica en la escasa -por no decir casi nula- actividad de la Comisión de Seguridad Interior de la Cámara de Diputados. Este cuerpo, que preside el ultraoficialista Carlos Kunkel, apenas se reunió tres veces en lo que va del año: una para constituirse formalmente y las dos restantes para aprobar proyectos de declaración y resolución. Sólo despachó uno de ley, el que instaura el 14 de agosto de cada año como Día de la Mujer Policía.
“No hay un abordaje jerárquico del problema de la inseguridad -enfatizó el diputado Roy Cortina (Partido Socialista), miembro de la comisión-. Es imposible que pueda haberlo mientras no haya estadísticas criminales confiables ni una efectiva coordinación entre las fuerzas nacionales y provinciales”.
Fuente: La Nación
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