EL GOBIERNO PROVINCIAL ENFRENTA UNA SEMANA SIGNADA POR LAS DEFINICIONES
La semana que empieza será sin dudas, las más dificil que deba afrontar, el todavía flamante gobierno de Jorge Obeid.
A las circunstancias sembradas por el bochornoso ingreso de un grupo de violentos a la Casa Gris, y la muerte de la dirigente sindical de las Meretrices Sandra Cabrera, deberá sumar el tratamiento en la Legislatura de la Reglamentación de la Ley de Reparación, y el sinceramiento de la situación financiera de la provincia.
Con un equilibrio que hasta ahora no le ha dado resultados, Obeid evita hablar de la situación recibida del gobierno anterior. La confusión acerca de la composición de la “caja” que le dejó el senador Reutemann, y sobre la que deberá reolver dos situaciones que evidentemente jaquean la gobernabilidad: la reparación a los inundados y los reclamos salariales de los estatales
Los errores cometidos en torno a las marchas de Inundados- ausencia y repliegue policial- mas la absurda muerte de Sandra Cabrera, expresan tambien un frente de batalla, al que el gobierno tampoco ha preferido sincerar: el control y la respuesta de la Policia a los mandos naturales. Es decir al poder político.
La presencia de efectivos de civil, rompiendo las vallas que rodeaban la Casa Gris, abrieron la sospecha, sobre el origen de los incidentes, y no son pocos los que sospechan , que ” o fue una maniobra del propio gobierno ( lo que resulta al menos incomprensible) o es un “regalito de la cana”, dejando señales de inconformismo por las jefaturas asignadas por el gobernador”.
Será una semana caliente en los despachos. La lesgislatura será escenario tambien de las primeras mediciones de fuerza entre el oficialismo y su principal fuerza opositora en las sombras: la de Carlos Alberto Reutemann.
Algunos comunicadores ligados al anterior mandatario aseguran que esta semana, el ex corredor reaparecerá en escena ” brindando un público apoyo al mandatario”, pero muchos suponen que tambien, le pedirá ciertas “correcciones en el gabinete”.
LOS DESASTRES DEL JUEVES
El paisaje desolador resultante de la manifestación que prometía ser la más importante por el número de gente que se congregó en la Plaza de Mayo, describe el alto nivel de violencia que caracterizó a la convocatoria.
La valla de contención que desde hace años separa a la Casa Gris de la plaza quedó totalmente destruída, ventanas y vidrios rotos, canteros y bancos destrozados, oficinas incendiadas, y 8 efectivos policiales heridos, es parte del saldo que dejó la manifestación.
Las oficinas que ocupan la planta baja al frente de Casa de Gobierno -que pertenecen al área de Acción Comunal (ala derecha) y de Obras Públicas (ala izquierda)- fueron las más perjudicadas. Algunas de ellas fueron incendiadas y otras destrozadas con piedras, bombas de estruendo, limones y hasta con una garrafa que no alcanzó a estallar.
Varios periodistas y fotógrafos también fueron víctimas de la violencia y el enojo de algunos manifestantes. Gisela Vallone, movilera de LT 10, fue agredida por dos mujeres que estaban en la plaza. Otros periodistas sufrieron el robo de sus elementos de trabajo o fueron amedrentados para que abandonen el lugar.
LA MARCHA QUE PROMETÍA
En las últimas horas de la tarde, la convocatoria realizada por integrantes de la Carpa Negra de la Dignidad y la Memoria, comenzó a tener una respuesta que colmó las expectativas de los organizadores. Cerca de 5 mil vecinos concurrieron a la Plaza de Mayo para participar del acto conmemorativo del 29 de abril.
Minutos después de las 20, el clima comenzó a enrarecerse y llamativamente, la policía que se encontraba custodiando la valla de contención, se replegó hacia el interior de la Casa de Gobierno dejando una “zona liberada” en la plaza. Según explicaron después las autoridades policiales, esta medida obedeció a la falta de elementos protectores para defenderse de las agresiones que comenzaban a manifestar algunas personas.
En esos momentos, algunos integrantes de la Coordinadora de Barrios Inundados que organizaban el acto, decidieron dejar la plaza al ver que “la cosa se iba a poner fea”. Algunos vecinos trataron de cumplir con la marcha de antorchas pero fue imposible debido a que los actos de violencia iban creciendo. Al menos 50 jóvenes utilizando sus remeras para ocultar el rostro, comenzaron a destrozar bancos y canteros para arrojarlos hacia las ventanas y la puerta central de la Casa Gris.
Bombas de estruendo y hasta una garrafa que no alcanzó a explotar, fueron algunos elementos utilizados para incendiar las oficinas que sufrieron una destrucción total y en las que tuvo que intervenir personal de Bomberos para sofocar las llamas.
Los efectivos policiales que se encontraban en el interior del edificio respondieron con disparos de balas de goma y gases lacrimógenos. La Policía informó que al menos 5 efectivos resultaron heridos, dos de consideración, aunque aún no hay detenidos por estos incidentes que se podría calificar como el más violento y el más multitudinario desde el 29 de abril.
Después de varios minutos de enfrentamiento, sin que se registren heridos entre los manifestantes, los agresores se retiraron acompañados de algunos aplausos de parte de las pocas personas que permanecían en el lugar.
El juez José Manuel García Porta llegó después de las 22 a la sede del Gobierno Provincial para constatar los daños y expresó que hoy la manifestación social “encontró un límite” y que las pérdidas son cuantiosas.
Acompañado por las autoridades policiales de la Unidad Regional Nº I, García Porta recorrió los pasillos, oficinas y el exterior de la Casa Gris y no ocultó su sorpresa ante la magnitud de los destrozos.
¿NUEVAMENTE INFILTRADOS?
Esta tarde, el ministro de Gobierno, Alberto Gianeschi, reconoció la posibilidad de que la violencia que tuvo lugar a comienzo de esta semana con la marcha de vecinos inundados autoconvocados, sea provocado por personas “infiltradas”. Cabe recordar que al menos 4 personas fueron citadas y demoradas por el Juez García Porta como partícipes “violentos” de la manifestación.
Los agentes policiales que ayer por la tarde se encontraban en Casa de Gobierno, se recluyeron en el interior de la Casa Gris cuando comenzó el ataque hacia las vallas de contención y hacia el frente de la sede del gobierno. Una vez que los vecinos se retiraron de la plaza y todo volvió a la calma, unos 60 efectivos de la guardia de infantería salieron del interior del edificio con sus escudos protectores y formaron una barrera de protección por unos minutos.
En el interior, personal de Bomberos recogían en los pasillos inundados de agua y vidrios rotos, los elementos utilizados pasa sofocar las llamas mientras algunos funcionarios comenzaban a llegar para ponerse al tanto de la magnitud de los acontecimientos.
EL RECLAMO
“Este 29 seguiremos reivindicando nuestros derechos de ciudadanos: por justicia y equidad contra una ley de reparación excepcional y su reglamentación arbitraria y discriminatoria”, manifiestaron a través de un comuinicado los organizadores del acto.
Por otra parte, reiteraron que este acto tiene como objetivo “la recuperación de la dignidad de todos los inundados. No a la reparación sí a la indemnización. Vamos en busca de los responsables de este desastre social”.
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