EL GOBIERNO QUIERE “METER PRESO” A UN INFORMANTE PERIODÍSTICO
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, amenazó con “meter presos” a las fuentes periodísticas que permitieron a LA NACION acceder a documentación oficial en la cual se revelaba el ingreso de personas que pertenecieron a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Admitió el funcionario que personas vinculadas con las FARC solicitaron refugio en la Argentina en 2004, pero de todas maneras avanzó en procura de identificar a las personas que hicieron posible determinar por primera vez, y de manera oficial, la presencia en la Argentina de ex miembros de las FARC que solicitaron refugio político.
En declaraciones que difundió ayer la agencia oficial de noticias Télam, el ministro del Interior confirmó que llegó a un acuerdo con el canciller Rafael Bielsa para que se inicie una investigación en Migraciones y en la Cancillería a fin de “ubicar al responsable de pasar la información y meterlo preso”.
El despacho de la agencia oficial consignó declaraciones de Aníbal Fernández a Radio América. “Esa noticia surge de las manos de un empleado infiel al que me voy a ocupar de ubicar y meter preso, porque ha puesto en riesgo la vida de hombres, mujeres o niños que circunstancialmente están pasando por una situación muy mala en algún lugar del mundo”, dijo el ministro.
El sábado último, LA NACION informó sobre el ingreso al país, en 2004, de seis personas mayores que solicitaron refugio con el argumento de haber pertenecido a las FARC y, en algunos casos, con el atenuante de haber desertado de la guerrilla colombiana.
Los datos consignados fueron tomados de la respuesta oficial que el Gobierno hizo llegar al Congreso, el 21 de julio último y con la firma del jefe del Gabinete, Alberto Fernández, relacionada con la entrada al país de ciudadanos colombianos que integraron las FARC.
En ese documento consta que cuatro personas mayores entraron al país por la frontera con Bolivia, el 30 de abril de 2004, acompañados por dos menores. Otros dos ciudadanos colombianos, con otro menor, ingresaron por el mismo paso internacional el 14 de agosto de 2004. El informe detalla el ingreso de personas relacionadas de alguna manera con las FARC en el período enero-septiembre de 2004. No se señala información sobre ingresos anteriores o posteriores.
Sin embargo, en la agencia AFP indica que el ministro señaló que fue “un funcionario o un empleado infiel que creyó pasar una alcahuetería poniendo en riesgo la vida de personas que han pedido refugio y que ha hecho quedar a la Argentina, desde el punto de vista internacional, muy mal”.
Según la visión del ministro Fernández, estos casos deberían tratarse con confidencialidad por tratarse de refugiados, por más que esos refugiados aseguraron al entrar en la Argentina que habían integrado las FARC.
Posición política
El ministro Aníbal Fernández, al igual que antes lo había hecho el canciller Bielsa, fijó una pública posición contraria a dar refugio a personas vinculadas con organizaciones guerrilleras. El funcionario a cargo de la seguridad interior manifestó que en el país “no hay nadie que no tenga que estar, porque la Argentina nunca será una cueva para terroristas de ninguna características”.
Y agregó en sus declaraciones radiales: “Somos decididos contrincantes y enemigos del terrorismo”. El ministro indicó: “Acá pareciera que como el Gobierno tiene un gesto progresista es permisivo y ninguna de las gestiones que pasaron desde el 85 ha tratado este tema con tanta seriedad”.
A su vez, en declaraciones a Radio América, consignadas por la agencia de noticias DyN, Aníbal Fernández admitió que “cuatro personas” que serían ex miembros de las FARC habrían pedido de refugio en el país: “A una, después de haber hecho todos los análisis y las averiguaciones del caso, se le concedió por un montón de razones que constan en actas, y a los otros solicitantes se les siguió pidiendo información y han desistido de seguir pidiendo el refugio”.
La información oficial que brindó el Gobierno al Congreso señaló seis casos, no cuatro, de personas mayores que pidieron el refugio. Nada se sabe de las otras dos personas.
Hasta el momento, en las declaraciones públicas realizadas tanto por Bielsa como por Fernández no aparece definido cuál fue el destino de las personas que solicitaron el refugio, ni siquiera cuál fue el motivo para negar el refugio si es que así ocurrió.
LA NACION intentó comunicarse ayer con Fernández para profundizar el tema, pero éste no respondió las reiteradas llamadas telefónicas.
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