EL GOBIERNO RECIBIÓ GESTOS POSITIVOS DE ALEMANIA
Quizás no fueron todo lo que se esperaba, pero lo cierto es que los elogios aparecieron. En su reunión más importante de la gira de cinco días por Alemania, el presidente Néstor Kirchner recibió elogios del jefe del gobierno Gerhard Schroeder por la marcha de la economía y gestos de buena voluntad por las relaciones con el FMI y el G7 y el canje de la deuda en default.
Schroeder aseguró hoy que Argentina y Alemania “intentarán solucionar con espíritu de amistad” los temas de finanzas vinculados tanto con el FMI como los bilaterales.
En ese sentido, el mandatario expresó su confianza en que en una reunión que mantendrá esta noche, con el ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, y su par alemán, Hans Eichel, “van a encontrar soluciones en estos dos ámbitos”.
Kirchner multiplicó las palabras cálidas. “El gobierno argentino no tiene más que agradecimiento por la postura de solidaridad permanente, de comprensión y apoyo que ha tenido y tiene Alemania” con el país, dijo.
Así lo señaló al finalizar un encuentro que mantuvo en la sede de la cancillería federal en Berlín con el Presidente.
Además, sostuvo que “Argentina es uno de los socios más importantes de Alemania en América Latina”. Y expresó su “respeto por el éxito logrado en la estabilización de la economía” en Argentina, antes de señalar que “el rumbo de la modernización económica y la estabilidad política es una vía correcta que debe ser mantenida”.
De acuerdo con lo previsto, ahora, tras el encuentro privado, Kirchner y Schroeder compartirán un almuerzo al que se sumarán los integrantes de la comitiva que acompaña al presidente en su visita oficial de cinco días a Alemania.
En tanto, por la tarde, a las 17 hora de Berlín (mediodía de Argentina) Kirchner tendrá un encuentro con el presidente alemán Horst Köhler, ex titular del FMI y, por último, ofrecerá una disertación en la fundación Fiedrich Ebert.
Ayer, el santacruceño se vio las caras con empresarios y el discurso oficial estuvo a tono. Y dio algunas respuestas que tal vez puedan considerarse en el futuro como el inicio de la agenda post default para el Gobierno.
“En mi país se inaugura una nueva etapa en la que no estarán ausentes las oportunidades para las inversiones productivas”, fue la primera frase importante del discurso presidencial, que hizo eje en la necesidad de que la Argentina recupere la capacidad de atraer inversiones externas.
También ofreció “un horizonte económico sano y estable”, y destacó los 2.000 millones de dólares invertidos por empresas alemanas desde 1992. Y terminó afirmando que “Alemania se ha transformado en un socio estratégico para la Argentina”.
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